Cuando termina un Mundial de futbol suele hablarse de estadios, turismo y derrama económica. Sin embargo, existe otro legado que comienza lejos de los grandes escenarios: el de las canchas donde niñas, niños, jóvenes y familias practican deporte todos los días. En México, una iniciativa busca que el entusiasmo que dejó el torneo se traduzca en espacios públicos recuperados y comunidades más involucradas en su cuidado.
La organización love.fútbol desarrolla actualmente 19 proyectos de rehabilitación de canchas comunitarias en Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Puebla, Jalisco, Guanajuato y Quintana Roo. Hasta ahora, tres espacios ya fueron inaugurados, mientras que 16 permanecen en distintas etapas de desarrollo.
La rehabilitación de canchas apuesta por fortalecer la vida comunitaria
El proyecto plantea que una cancha puede cumplir funciones que van más allá de la práctica deportiva. De acuerdo con la organización, estos espacios pueden convertirse en puntos de encuentro para la convivencia vecinal, la participación ciudadana y la organización comunitaria.
En conjunto, las 19 intervenciones permitirán que más de 5,500 personas utilicen semanalmente estas instalaciones, en lo que representa la mayor expansión de love.fútbol desde que comenzó a trabajar en México hace una década.
Antes de intervenir cada espacio, la organización realiza un proceso de consulta con habitantes de la comunidad para conocer cómo se utiliza la cancha, cuáles son sus principales necesidades y qué actividades podrían fortalecer su uso cotidiano. A partir de esas conversaciones se define el diseño de cada proyecto.
Cada comunidad participa en el diseño y cuidado de los espacios
Para Kenza Gravois, directora global de Desarrollo de love.fútbol, la permanencia de estos proyectos depende del involucramiento de quienes utilizan las canchas.
La organización considera que la participación vecinal favorece el sentido de pertenencia y facilita que los espacios permanezcan activos después de su rehabilitación, mediante acuerdos para su mantenimiento y el desarrollo de actividades comunitarias.
Además de renovar infraestructura deportiva, los proyectos incorporan soluciones adaptadas a cada territorio. Algunas intervenciones incluyen criterios de igualdad de género, materiales reciclados, huertos comunitarios y sistemas de captación de agua, según las características y necesidades de cada comunidad.
Las alianzas son parte del modelo de trabajo
La iniciativa también plantea que la recuperación de espacios públicos requiere la colaboración entre comunidades, organizaciones civiles, empresas y gobiernos.
Dentro de ese esquema, love.fútbol coordina el diagnóstico participativo, el diseño de las intervenciones y el acompañamiento posterior para que las canchas continúen utilizándose una vez concluidas las obras.
Tras el cierre del Mundial, la organización considera que el siguiente paso consiste en ampliar este modelo hacia nuevos espacios comunitarios y consolidar proyectos donde la rehabilitación física vaya acompañada por estrategias que permitan garantizar el uso, el cuidado y la continuidad de las canchas en el largo plazo.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.