Desde hace quince años, MICGénero Tour ha construido una programación donde el cine funciona como punto de partida para hablar de derechos humanos, feminismos, memoria, diversidad e identidad. La edición 2026 comenzó oficialmente en la Cineteca Nacional con la proyección de Calle Málaga, de la directora marroquí Maryam Touzani, y durante las próximas semanas recorrerá distintas ciudades del país con funciones, conversatorios, talleres y actividades académicas.

El encuentro se desarrollará del 6 de agosto al 10 de septiembre y llegará a diversos estados de la República con una selección internacional de largometrajes y cortometrajes que abordan algunas de las problemáticas sociales y políticas que atraviesan el presente.

Calle Málaga abre una edición dedicada a las preguntas del presente

La inauguración del festival estuvo marcada por la exhibición de Calle Málaga, película en la que Maryam Touzani reflexiona sobre la vejez, el deseo, la libertad y los prejuicios asociados al paso del tiempo.

La historia sigue a una mujer que se resiste a abandonar el hogar que ha construido y descubre la posibilidad de volver a enamorarse en una etapa avanzada de su vida. A través de ese relato, la directora cuestiona la representación tradicional de las personas mayores en el cine.

“Quería que María Ángeles rompiera con todos esos estereotipos y demostrara que se puede envejecer como cada persona desea”, señaló Touzani al explicar las motivaciones detrás de la película.

La elección de este título marca el tono de una programación que privilegia obras interesadas en abrir conversaciones sobre los afectos, los derechos y las distintas formas de experimentar la realidad.

Una selección internacional con cine de 13 países

La Selección Oficial de MICGénero Tour 2026 reúne 16 largometrajes y 26 cortometrajes provenientes de México, Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, España, Francia, Alemania, Japón, Marruecos, Polonia, Suecia y Suiza.

Las películas abordan temas como la memoria, los procesos de reparación, las identidades, las violencias estructurales, las disidencias sexuales, los ecofeminismos y las transformaciones sociales que atraviesan distintos contextos.

Desde su creación, el festival ha privilegiado obras que utilizan el lenguaje cinematográfico para generar reflexión y propiciar el diálogo entre públicos diversos.

Susan Sontag protagoniza una retrospectiva especial

Como parte de la celebración por su decimoquinta edición, MICGénero presenta una retrospectiva dedicada a Susan Sontag, una de las intelectuales más influyentes del siglo XX.

El ciclo recupera una faceta menos conocida de la escritora y ensayista: su trabajo como directora de cine.

La programación incluye Duet for Cannibals (1969), Brother Carl (1971), Promised Lands (1974) y Unguided Tour (1983), cuatro películas que exploran temas como el poder, la guerra, la memoria y la construcción de las imágenes.

El diálogo continúa fuera de las salas de cine

Una de las características distintivas de MICGénero es que las funciones cinematográficas se complementan con actividades académicas y de reflexión.

En esta edición regresará 100 horas de activismo, un programa que reunirá a investigadoras, activistas, organizaciones civiles, instituciones públicas y especialistas para dialogar sobre los temas presentes en la selección oficial.

Durante el recorrido del festival se realizarán 50 actividades distribuidas en 12 sedes de siete ciudades, entre conversatorios, talleres, presentaciones editoriales, clases magistrales dedicadas a Susan Sontag y encuentros con especialistas en estudios de género y derechos humanos.

MICGénero recorrerá distintas ciudades de México

Tras su inauguración en la Ciudad de México, el festival continuará su gira por Baja California, Chiapas, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Veracruz y Yucatán.

Con quince ediciones, MICGénero se ha consolidado como uno de los encuentros cinematográficos especializados en derechos humanos y estudios de género con mayor presencia en América Latina.

Su programación entiende cada proyección como una oportunidad para ampliar la conversación sobre temas contemporáneos y convertir la experiencia cinematográfica en un espacio de encuentro entre el cine, el pensamiento crítico y la participación ciudadana.