Mazatlán se prepara para una de sus temporadas de mayor movimiento turístico. Para el verano de 2026, la Secretaría de Turismo de Sinaloa estima la llegada de más de 1.44 millones de visitantes al puerto, con una ocupación hotelera promedio de 80%.
La cifra también pone en perspectiva el impacto que tiene el turismo sobre otras actividades económicas de la ciudad. Hoteles, restaurantes, transporte, comercios y servicios forman parte de una cadena que se activa con la llegada de viajeros, mientras la gastronomía adquiere un papel cada vez más relevante dentro de la experiencia de quienes visitan el destino.
En mayo de 2026, durante un fin de semana largo, Mazatlán registró una ocupación hotelera de 84%, recibió a más de 152 mil visitantes y generó una derrama económica superior a 639 millones de pesos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo de Sinaloa.
El turismo mantiene su peso en la economía de Mazatlán
Las previsiones para este verano se suman a un comportamiento positivo registrado durante el año anterior. En 2025, Sinaloa recibió más de 5.5 millones de turistas y generó una derrama económica superior a 33 mil millones de pesos.
Ese mismo año, Mazatlán alcanzó una ocupación hotelera promedio de 71%.
Las cifras muestran la dimensión que tiene el turismo para la economía del puerto. Cada temporada vacacional implica movimiento para distintos sectores, desde el hospedaje y el transporte hasta los restaurantes y otros servicios relacionados con la actividad turística.
La gastronomía ocupa un lugar particular dentro de este circuito. Comer durante un viaje dejó de ser para muchos visitantes una actividad secundaria: probar ingredientes locales, conocer recetas regionales y acercarse a las costumbres de un destino forman parte de la manera en que se experimenta un lugar.
Los sabores del mar también cuentan la historia de Mazatlán
En Mazatlán, esa relación entre turismo y gastronomía está estrechamente ligada al mar. Los productos de la costa del Pacífico, las recetas sinaloenses y una tradición culinaria marcada por los mariscos forman parte de la identidad gastronómica del puerto.
Aguachiles, ceviches, pescado zarandeado y distintas preparaciones de camarón aparecen entre los platos asociados con la cocina local y forman parte del recorrido gastronómico de quienes llegan a la ciudad.
A esto se suma una escena en la que la comida convive con otros elementos de la cultura mazatleca, como la música y la vida frente al océano.
Un ejemplo es El Muchacho Alegre, cadena de restaurantes de mariscos con presencia en Mazatlán que combina platillos de tradición sinaloense con música en vivo y un ambiente dirigido tanto a visitantes como a habitantes de la ciudad.
La propuesta incluye especialidades de mariscos y preparaciones asociadas con la cocina de la costa del Pacífico. Durante las temporadas vacacionales, el restaurante recibe a turistas que incorporan la comida como parte de su recorrido por el puerto.
La gastronomía como parte de la experiencia turística
El crecimiento del turismo gastronómico ha modificado también la manera de entender una visita. Para algunos viajeros, elegir dónde comer puede tener tanta importancia como decidir qué playa visitar, qué actividad realizar o dónde hospedarse.
En un destino como Mazatlán, la mesa permite acercarse a productos y preparaciones vinculados con el territorio. El mar, los ingredientes locales y las recetas sinaloenses forman parte de una identidad que los restaurantes trasladan al visitante.
“Cuando una persona decide viajar a Mazatlán, viene buscando mucho más que sol y playa. Quiere conocer el destino, descubrir sus sabores, escuchar su música y vivir la hospitalidad de su gente”, señaló un vocero de El Muchacho Alegre.
La relación entre gastronomía y turismo también tiene una dimensión económica. El consumo en restaurantes genera actividad para cocineros, meseros, proveedores, productores, transportistas y otros trabajadores que forman parte de la cadena turística.
Los datos registrados en mayo ilustran esa conexión. De los más de 639 millones de pesos de derrama económica generados durante aquel fin de semana largo, distintos sectores del puerto participaron directa o indirectamente en el movimiento provocado por los visitantes.
Mazatlán encara el verano con una economía turística activa
La expectativa de superar los 1.44 millones de turistas durante el verano de 2026 coloca nuevamente a Mazatlán ante una temporada de alta actividad.
Las playas siguen siendo uno de los principales atractivos del puerto, pero la experiencia turística se construye también a través de aquello que ocurre alrededor de ellas. La comida, la música, los espacios de convivencia y las tradiciones locales forman parte del recuerdo que los visitantes se llevan de la ciudad.
Para la industria restaurantera, el verano representa una oportunidad vinculada directamente con ese flujo de viajeros. Para quienes llegan al puerto, sentarse a comer puede ser también una forma de conocer Sinaloa desde otra perspectiva, una que empieza con los ingredientes y termina en la historia que cada plato cuenta.
Datos del turismo en Mazatlán
- Turistas estimados para el verano de 2026: más de 1.44 millones.
- Ocupación hotelera promedio estimada: 80%.
- Ocupación durante un fin de semana largo en mayo de 2026: 84%.
- Visitantes durante ese fin de semana: más de 152 mil.
- Derrama económica registrada: más de 639 millones de pesos.
- Turistas recibidos en Sinaloa durante 2025: más de 5.5 millones.
- Derrama económica estatal durante 2025: más de 33 mil millones de pesos.
- Ocupación hotelera promedio de Mazatlán en 2025: 71%.

Entérate de todo lo que está ocurriendo en temas culturales, gastronómicos y turísticos en la Ciudad de México.
Mantente informadx con todas las noticias que publicamos todos los días.