Kopk poj. El aliento de la montaña, primera novela de Mito Reyes, entrelaza español y ayöök, lengua mixe, para contar una historia familiar atravesada por la música, la memoria y la relación con el territorio. El libro, publicado por Grijalbo, forma parte de una propuesta literaria que incorpora estructuras musicales tradicionales a la propia construcción de la novela.

La historia se desarrolla alrededor de la familia González y del legado de don Mónico, un compositor cuyos hijos, Filarmónico y Armonio, continúan una herencia marcada por los sonidos de las bandas de aliento. A partir de ellos, Reyes construye una narración situada en la Sierra Mixe de Oaxaca, donde la identidad familiar y la memoria colectiva están estrechamente relacionadas con la música y la lengua.

El libro es, además, la primera novela indígena en México editada por Grijalbo, sello de Penguin Random House Grupo Editorial.

Una novela escrita entre el español y el ayöök

Uno de los rasgos centrales de Kopk poj es el diálogo entre el español y el ayöök (mixe). La lengua originaria no aparece únicamente como un recurso para ambientar la historia, sino como parte de la manera en que los personajes comprenden y nombran su mundo.

La novela aborda así la relación entre lengua y memoria, particularmente frente al fenómeno del llamado deslenguamiento, es decir, la pérdida progresiva de una lengua originaria y de los conocimientos asociados a ella.

Para Reyes, las palabras también son territorio. Los relatos transmitidos entre generaciones conservan formas particulares de entender la naturaleza, la comunidad y la historia, mientras que su desaparición implica perder parte de esa memoria.

La música se convierte en la estructura de la historia

La experimentación de Kopk poj también ocurre en su forma. La novela está dividida en dos planos narrativos llamados Jootm, que significa interior, y Ni’kxm, exterior.

Los capítulos correspondientes al plano interior toman como referencia estructuras de géneros musicales tradicionales de las bandas de aliento. Sones, oberturas, marchas fúnebres, aires regionales, maitines, valses y jarabes forman parte de esta arquitectura narrativa.

La música, por tanto, no se queda en el paisaje de la novela. Se convierte en una herramienta para organizar el relato y en una forma de trasladar a la literatura parte de la tradición musical de la Sierra Mixe.

El resultado conecta dos lenguajes artísticos que en la historia están íntimamente relacionados: la palabra y el sonido.

La Sierra Mixe como territorio de memoria

El paisaje de Anyukojm, Totontepec Mixe, ocupa un lugar central en la novela. La neblina, las montañas y los relatos vinculados con el territorio forman parte de una memoria que pertenece tanto a la familia González como a la comunidad.

En ese universo aparecen figuras de la cosmovisión mixe como Anyïkääts, la Peña del Trueno, y Kopkjoot, el Señor del Cerro. Deidades y mitos no funcionan como elementos decorativos, sino como presencias que participan en la manera en que los personajes interpretan lo que sucede a su alrededor.

El territorio termina funcionando como un archivo. La historia familiar se encuentra en los lugares, en las voces y en los relatos que sobreviven a través de las generaciones.

Quién es Mito Reyes, autor de Kopk poj

Mito Reyes es escritor ayöök originario de Anyukojm, Totontepec Mixe, Oaxaca. Ha publicado ensayos, relatos y crónicas en revistas y compilaciones, entre ellas Gatopardo, Luvina y Crónica Sonora.

En 2017 recibió el premio Luvinaria de la revista Luvina en la categoría de ensayo por Abrazad, mexicanos, el temor. También ha participado como autor, coordinador y editor en publicaciones comunitarias y académicas.

Es doctor en Literatura Hispánica por el Colegio de San Luis (Colsan) y forma parte del Colectivo Mixe (Colmix), un equipo de colaboración intercomunitaria e interdisciplinaria dedicado a la investigación, difusión y formación en torno al conocimiento mixe.

Actualmente trabaja como editor independiente y en Editorial Nanoky, especializada en el diseño y publicación de libros y materiales en ayöök o relacionados con el pueblo mixe.

Con Kopk poj. El aliento de la montaña, Reyes lleva a la novela una combinación poco habitual de lengua originaria, tradición oral, música y territorio. La Sierra Mixe deja de ser únicamente el escenario de una historia familiar para convertirse en una de las voces que construyen el relato.