El duelo, los vínculos abusivos y la violencia contra las mujeres atraviesan la historia de El Desaire, película mexicana dirigida por Gamo Ramos que llegará a las salas de cine de todo el país el próximo 3 de septiembre.

Filmada íntegramente en Saltillo, Coahuila, la cinta coloca a una mujer joven en el centro de una historia donde las responsabilidades familiares, los roles de género y distintas formas de violencia terminan entrelazándose. El reparto está encabezado por Vico Escorcia, Joshua Okamoto y Guillermo Alonso, acompañados por Karen Martí, Irene Arcila y Gabriela de la Garza.

De qué trata El Desaire

La película sigue a Rosa, interpretada por Vico Escorcia, una joven talentosa perteneciente a una familia tradicional que atraviesa la muerte de su padre. Después del fallecimiento, debe hacerse cargo de la florería familiar para ayudar a mantener a su madre, una responsabilidad que la lleva a interrumpir temporalmente sus estudios universitarios.

El regreso a la universidad comienza a generar tensiones con su novio de la infancia, quien muestra comportamientos cada vez más abusivos y posesivos. Los celos y el intento de controlar las decisiones de Rosa forman una de las caras de la violencia que enfrenta.

La situación se complica cuando aparece un cliente relacionado con actividades delictivas que comienza a acosarla. Los dos conflictos terminan construyendo un entorno de presión y amenaza alrededor de la protagonista.

A través de Rosa, El Desaire aborda mecanismos de control que pueden aparecer dentro de relaciones aparentemente cotidianas y los distintos tipos de violencia que afectan a las mujeres.

Vico Escorcia protagoniza una historia sobre violencia de género

Para Vico Escorcia, la relevancia de la película también está relacionada con la posibilidad de que una historia de ficción ayude a reconocer situaciones de violencia en la vida cotidiana.

La actriz relata que algunas espectadoras le compartieron que, después de ver la película, pudieron identificar señales de violencia tanto en sus propias relaciones como en las de una amiga. Para Escorcia, esa reacción representa uno de los resultados más importantes que puede tener una película.

La actriz también plantea la responsabilidad de quienes trabajan en el cine y las artes para representar realidades difíciles y abrir conversaciones alrededor de temas que suelen resultar incómodos.

El director Gamo Ramos señala que la película pretende generar conciencia sobre la violencia de género y los feminicidios que ocurren en México.

El cine de Coahuila llega a salas nacionales

Además de su temática, El Desaire tiene una particularidad dentro de la producción cinematográfica mexicana reciente: fue realizada completamente en Saltillo.

La película fue impulsada por Universidad Carolina, Epic Film Institute y la casa editorial Vanguardia, y será distribuida en México por Benuca Films.

Antes de su llegada a las salas comerciales, tuvo presencia en distintos festivales internacionales de países como España, Francia, Suecia, India, Singapur, Rusia, Estados Unidos y México. Entre los reconocimientos obtenidos se encuentra el de Mejor Película y Mejor Actriz en el Love and Hope International Film Festival de Barcelona.

La producción también forma parte de un movimiento de descentralización de la creación audiovisual en México, al demostrar que proyectos desarrollados fuera de los principales centros cinematográficos pueden llegar a circuitos internacionales y posteriormente a las salas comerciales del país.

Cuándo se estrena El Desaire en México

El Desaire se estrenará el 3 de septiembre de 2026 en cines de todo México.

El elenco principal está integrado por:

  • Vico Escorcia como Rosa
  • Joshua Okamoto como Héctor
  • Guillermo Alonso como Juan
  • Karen Martí como Irma
  • Irene Arcila como Doña Esperanza
  • Gabriela de la Garza como maestra Ana

La película plantea así una historia situada en Saltillo que utiliza el drama y las relaciones personales para hablar de violencia de género, duelo y las dificultades que enfrenta una mujer cuando intenta recuperar el control sobre su propia vida.