El regreso a las aulas marca también el inicio de un periodo de mayor circulación de virus respiratorios. En México, los primeros meses después de la reincorporación escolar suelen estar acompañados por un incremento en las consultas médicas por infecciones respiratorias agudas, de acuerdo con datos históricos de la Dirección General de Epidemiología (DGE) de la Secretaría de Salud.
Este año, la vuelta a clases implica la movilización de más de 34 millones de estudiantes de educación básica y media superior. La concentración de niñas, niños y adolescentes en espacios cerrados, el contacto cercano y el intercambio de objetos pueden favorecer la transmisión de distintos virus.
Reportes de vigilancia epidemiológica de Enfermedad Respiratoria Viral (SISVER) señalan que durante las primeras semanas del ciclo escolar la incidencia de infecciones respiratorias en población infantil puede incrementarse hasta 70 % respecto a los periodos vacacionales.
Qué virus circulan durante el regreso a clases
Entre los principales agentes virales identificados en los reportes de monitoreo se encuentran el virus sincitial respiratorio (VSR), los virus de influenza A y B, el SARS-CoV-2, los rinovirus y los adenovirus.
El Dr. Aaron Vega Riveros, médico cirujano, explica que las condiciones dentro de los salones pueden favorecer una rápida propagación de estos microorganismos, especialmente cuando existe contacto estrecho entre estudiantes, se comparten juguetes y útiles o la circulación de aire es insuficiente.
Los datos históricos de la DGE también muestran un incremento constante en las consultas médicas de primer contacto durante los dos primeros meses posteriores a la reincorporación escolar.
La dinámica no termina cuando suena la campana de salida. Los virus que circulan entre los estudiantes pueden llegar posteriormente a los hogares y generar nuevos contagios entre familiares y cuidadores.
Cómo llegan las infecciones respiratorias de la escuela al hogar
La llamada transmisión intradomiciliaria ocurre cuando una infección adquirida fuera de casa se propaga entre las personas que comparten un espacio doméstico. Durante el ciclo escolar, los menores pueden convertirse en un punto importante de transmisión dentro de las familias.
De acuerdo con Vega Riveros, algunos niños pueden comenzar a eliminar y transmitir virus entre 24 y 48 horas antes de presentar síntomas claros como fiebre o tos. El especialista también señala que, debido a que su sistema inmunitario todavía está en desarrollo, pueden mantener cargas virales elevadas durante periodos de entre 7 y 14 días.
La exposición también puede representar un problema para los adultos que conviven estrechamente con menores enfermos. Según el especialista, factores como la respuesta inmunitaria previa, una exposición repetida al virus durante el cuidado de los niños y determinadas condiciones de salud pueden influir en la evolución de una infección.
Entre las enfermedades preexistentes mencionadas se encuentran la diabetes, el asma y la hipertensión. En algunos casos, una infección respiratoria puede complicarse y derivar en problemas como bronquitis o neumonía.
Medidas para prevenir contagios en escuelas y familias
El regreso a clases también plantea la necesidad de reforzar algunas medidas básicas de prevención tanto en las aulas como en casa.
Una de las principales recomendaciones es evitar que niñas y niños con fiebre, tos, estornudos o escurrimiento nasal acudan a la escuela. Mantenerlos en casa mientras presentan un cuadro respiratorio puede ayudar a reducir la exposición del resto de la comunidad escolar.
La higiene de manos también tiene un papel importante. Se recomienda lavarlas frecuentemente con agua y jabón o utilizar alcohol en gel al 70 %. A esto se suma la llamada etiqueta respiratoria, que consiste en cubrirse con el ángulo interno del codo al toser o estornudar.
La ventilación es otro elemento señalado para los espacios escolares. Mantener abiertas puertas y ventanas permite favorecer la circulación del aire dentro de las aulas.
Ante la aparición de síntomas, la recomendación es evitar la automedicación con antigripales y acudir a consulta médica cuando existan signos de alarma o dificultad para respirar. También se plantea mantener actualizado el esquema de vacunación contra influenza y COVID-19 de acuerdo con las indicaciones de la Secretaría de Salud.
El regreso a clases y la prevención de enfermedades respiratorias
La temporada escolar representa un reto para las comunidades educativas y las familias porque los contagios pueden trasladarse con facilidad entre la escuela y el hogar. La detección temprana de síntomas, la higiene, la ventilación y la atención médica oportuna forman parte de las medidas señaladas para reducir la propagación de infecciones respiratorias.
El seguimiento epidemiológico de la Secretaría de Salud permite observar cómo se comportan estas enfermedades durante el ciclo escolar y orientar las acciones de prevención en los espacios donde conviven niñas, niños, adolescentes y adultos.
Fuentes consultadas: Secretaría de Salud de México y Dirección General de Epidemiología, informes semanales para la Vigilancia Epidemiológica de Infecciones Respiratorias Agudas (SISVER/DGE); MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos/NIH; Centers for Disease Control and Prevention (CDC).

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.