Un dolor de cabeza recurrente puede terminar alterando el trabajo, las relaciones personales, la vida familiar y hasta la manera en que una persona participa en actividades cotidianas. En el caso de la migraña, el impacto puede ser todavía mayor. A nivel mundial, es la primera causa de discapacidad entre las mujeres menores de 50 años y, en México, afecta al 11.5% de las mujeres frente al 7.5% de los hombres.
Los datos cobran relevancia de cara al Día Internacional de Acción contra la Migraña, que se conmemora cada 12 de septiembre. La fecha pone atención sobre una enfermedad neurológica frecuente que todavía puede pasar años sin un diagnóstico adecuado.
La campaña de visibilización impulsada este año por Organon, bajo el mensaje “Cuando se va la migraña, vuelves tú”, pone el foco en las consecuencias que puede tener la enfermedad y en la necesidad de reconocer sus síntomas.
Qué es la migraña y cuánto puede durar
La migraña es una enfermedad neurológica caracterizada por episodios recurrentes de dolor de cabeza de intensidad moderada o severa. Una crisis puede durar entre cuatro y 72 horas y, dependiendo de cada persona, estar acompañada de náuseas, vómito o sensibilidad a la luz y al sonido.
La frecuencia también permite distinguir entre migraña episódica y crónica. Se considera episódica cuando las crisis aparecen durante menos de 14 días al mes. Cuando el dolor está presente 15 o más días al mes de manera persistente durante más de tres meses, se clasifica como migraña crónica.
La diferencia es importante porque la enfermedad no se presenta igual en todas las personas. La intensidad, duración y frecuencia de los episodios pueden variar, al igual que las consecuencias que tienen sobre la vida cotidiana.
La migraña puede afectar trabajo, familia y bienestar emocional
Vivir con episodios recurrentes de migraña puede significar interrumpir actividades laborales, familiares o sociales. También puede afectar las relaciones personales y el bienestar emocional.
La enfermedad se ha asociado además con un mayor riesgo de ansiedad y depresión, lo que muestra que sus efectos no se limitan al dolor físico.
El Dr. Rogelio Domínguez, especialista en Neurología y miembro de la Asociación Mexicana de Cefaleas y Migraña (AMCEMIG), señala que muchas personas tardan años en recibir un diagnóstico adecuado. Esto puede retrasar el acceso a un manejo oportuno y prolongar el impacto de la enfermedad.
Ante episodios recurrentes de dolor de cabeza o cuando estos interfieren con las actividades cotidianas, recomienda acudir con un profesional de la salud.
Por qué la migraña afecta más a las mujeres
La mayor frecuencia de migraña entre las mujeres no tiene una sola explicación. La evidencia científica apunta a una combinación de factores hormonales, genéticos y ambientales, además de condiciones sociales y contextuales que pueden influir tanto en la aparición de los episodios como en el diagnóstico y tratamiento.
La relación con las hormonas se vuelve especialmente evidente después de la pubertad, etapa en la que suele aparecer la migraña. En las mujeres, las variaciones en los niveles de estrógeno pueden modificar la susceptibilidad a los episodios.
Por esa razón, algunas crisis pueden relacionarse con periodos de cambios hormonales como la menstruación, el embarazo, el posparto y la transición hacia la menopausia.
Esta relación también ayuda a entender por qué la experiencia de la migraña puede cambiar a lo largo de la vida y por qué el manejo de la enfermedad requiere considerar las circunstancias particulares de cada paciente.
Solo 45% de las mujeres con migraña había recibido un diagnóstico
A pesar de su frecuencia, la migraña continúa siendo subdiagnosticada y subtratada. Un estudio realizado en México por investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) encontró que solo 45% de las mujeres que cumplían con los criterios para migraña había recibido un diagnóstico previo.
La cifra refleja una de las principales dificultades alrededor de esta enfermedad. Reconocerla no siempre resulta sencillo y tampoco existe una única forma de experimentarla.
Un diagnóstico adecuado permite distinguir los episodios de otros tipos de dolor de cabeza y valorar las alternativas de tratamiento de acuerdo con las características de cada persona.
Existen tratamientos para las crisis y para prevenir nuevos episodios
El manejo de la migraña puede incluir tratamientos para los episodios agudos, cuyo objetivo es aliviar el dolor durante una crisis, y tratamientos preventivos destinados a disminuir la frecuencia con la que aparecen.
Cuando un médico considera que una persona puede beneficiarse de una estrategia preventiva, por ejemplo, ante cuatro o más episodios al mes, existen alternativas terapéuticas que pueden ayudar a reducir la frecuencia y la carga de la enfermedad, además de favorecer una mejor calidad de vida.
La elección del tratamiento depende de cada paciente y debe realizarse con acompañamiento médico.
La visibilización de la migraña también pasa por dejar de considerarla simplemente como un dolor de cabeza intenso. Para quienes viven con ella, una crisis puede significar perder horas de trabajo, cancelar actividades o modificar planes familiares y sociales.
El Día Internacional de Acción contra la Migraña, que se conmemora el 12 de septiembre, pone precisamente esa realidad sobre la mesa. Identificar los síntomas, buscar un diagnóstico y contar con un manejo adecuado puede cambiar la manera en que una persona convive con la enfermedad.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.