Un niño regresa a un pueblo fantasma que está a punto de desaparecer. Su habitación será demolida y, con ella, podrían desaparecer también los últimos rastros de una infancia que terminó demasiado pronto. Antes de que ocurra, Petit decide jugar una última vez con Monster, su amigo imaginario.

Ese es el punto de partida de Monster Promise, nueva producción de Teatro UNAM, escrita y dirigida por Francisco Aurelio Sánchez y creada por la compañía AUr. La obra aborda las infancias atravesadas por las violencias relacionadas con el narcotráfico desde un territorio menos literal: la imaginación, el juego y aquello que permanece cuando las palabras dejan de alcanzar para explicar lo que sucede.

La puesta en escena tendrá temporada del 11 de septiembre al 3 de octubre de 2026 en el Teatro Santa Catarina, en Coyoacán.

Monster Promise cuenta la historia de una infancia interrumpida

Petit tiene 10 años, aunque su experiencia parece haberle robado parte de esa edad. Después de huir del brazo armado del narcotráfico, vuelve a su hogar, ubicado en un pueblo fantasma que está a punto de ser demolido.

Allí busca a Monster, el amigo imaginario con quien comparte un espacio que pertenece todavía al mundo del juego. El problema es que ese lugar también está desapareciendo. Su antiguo dormitorio será derribado y Petit propone un último juego antes de que las sombras de su infancia queden sepultadas.

La obra parte de lo monstruoso que ocurre en México, pero evita reproducir la violencia de manera directa. El proceso creativo estuvo acompañado por una investigación que llevó al equipo a cuestionar las formas habituales de representar el narcotráfico y a explorar sus contradicciones y diferentes niveles de complejidad.

Para Sánchez, el proyecto comenzó con una pregunta sobre dos acciones propias de la infancia: imaginar y jugar. En el proceso aparecieron Petit y Monster, y después la violencia como una posibilidad que también puede habitar aquello que imaginamos.

Teatro títeres y sombras construyen el universo de Petit

La propuesta combina distintos lenguajes escénicos para construir el mundo de sus personajes. Actores, títeres, sombras, voz y baile aparecen integrados en una puesta donde la mezcla de recursos es parte de la dramaturgia.

El objetivo no es ilustrar literalmente aquello que sucede, sino encontrar distintas maneras de aproximarse a una realidad difícil de nombrar.

La imaginación adquiere así una dimensión particular. En Monster Promise, jugar puede ser una forma de resistencia, pero también una manera de intentar comprender un entorno donde la violencia ha alterado las reglas de la infancia.

El elenco está conformado por Amaury Sérbulo, como Petit; Leonardo Zamudio, quien interpreta a Monster y Sicario; Andrea Ruiz, como Sombra viva y titiritera en escena; y Carlos Abraham Gongo, como Altavoz. También participan voces de niñas y niños.

Cada elemento del montaje fue creado específicamente para este universo. La escenografía e iluminación están a cargo de Carolina Jiménez, con asistencia de Valeria Rocha Palacios; el vestuario y la utilería corresponden a Azucena Galicia, con realización de Inspiración Barrera y Toño Garduño.

La música original y el diseño sonoro son de Vania Fortuna. Andrea Ruiz y El teatro fuera del teatro desarrollaron los títeres para sombras y la máscara de Petit, mientras que FerOcampo realizó la coreografía de “Baile quebrado”. La asistencia de dirección está a cargo de Estefanía Villamar.

La obra pregunta qué ocurre cuando ya no alcanzan las palabras

Una de las preguntas centrales de Monster Promise aparece cuando la realidad se vuelve demasiado compleja para ser nombrada. ¿Qué sucede cuando las palabras dejan de ser suficientes? ¿Qué ocurre con el juego cuando incluso ese territorio queda atravesado por la violencia?

La puesta intenta abrir esas preguntas sin ofrecer respuestas cerradas. La ternura y el amor aparecen como posibilidades dentro de contextos violentos, mientras el teatro funciona como un espacio para imaginar otras formas de relacionarse con aquello que provoca miedo o incertidumbre.

Para Francisco Aurelio Sánchez, esa inquietud forma parte del origen mismo de la obra. El director plantea el montaje como un lugar de encuentro entre personas que también experimentan preocupación frente al presente y consideran la imaginación una herramienta necesaria para pensar el futuro.

AUr y Teatro UNAM se encuentran en una búsqueda sobre la violencia

Monster Promise también representa un vínculo particular entre el creador y Teatro UNAM. Sánchez se formó como actor en el Centro Universitario de Teatro (CUT) de la UNAM, mientras que AUr desarrolla una identidad artística interesada en distintas formas de violencia, duelo, sentido y lenguaje.

La compañía llega a Teatro UNAM con una obra que continúa esa línea de exploración. Para Sánchez, el espacio universitario representa un lugar donde las propuestas escénicas pueden confrontar al público desde la creación y el pensamiento.

La producción se incorpora así a una programación que utiliza el teatro para aproximarse a temas que forman parte de la realidad contemporánea, pero desde lenguajes capaces de abrir otras preguntas.

Cuándo ver Monster Promise en Coyoacán

Monster Promise se presentará del 11 de septiembre al 3 de octubre de 2026 en el Teatro Santa Catarina, ubicado en Jardín Santa Catarina 10, Coyoacán, cerca del Metro Viveros.

Las funciones serán jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.

El costo para público general es de $30 los #JuevesPUMA y de $150 el resto de los días. Estudiantes, docentes, exalumnos y personas con discapacidad tienen 50% de descuento.

La taquilla abre dos horas antes de cada función y únicamente recibe pagos en efectivo.