La Plaza San Jacinto, en el corazón de San Ángel, se convirtió en una pista de baile al aire libre con la presentación de Amandititita, quien ofreció un concierto gratuito como parte de Cuícatl: la ciudad que suena, el programa de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México que lleva música en vivo a espacios públicos de las 16 alcaldías.

Entre familias, vecinos, visitantes y personas que recorrían la zona, la tarde del domingo cambió de ritmo conforme la música comenzó a apoderarse de uno de los rincones más emblemáticos del sur de la capital.

Cuícatl lleva conciertos gratuitos a las plazas de la Ciudad de México

La jornada musical comenzó a las 17:00 horas con la participación de Euge Ortega, cantante y compositora seleccionada mediante la convocatoria del programa para impulsar a artistas emergentes de la escena independiente.

Temas como Sueño anhelado, De cero empezar y Bésame la tristeza fueron atrayendo a quienes caminaban por la plaza, hasta formar un público que permaneció frente al escenario para seguir el resto del concierto.

La propuesta de Cuícatl: la ciudad que suena tiene como objetivo acercar espectáculos musicales gratuitos a distintos espacios públicos de la ciudad, transformando plazas y parques en puntos de encuentro para la comunidad.

Amandititita repasó los temas que la convirtieron en la Reina de la Anarcumbia

Poco después apareció Amandititita, quien abrió su presentación con Te esperé y De Ecatepec a Atizapán.

A partir de ese momento comenzaron los bailes, los coros colectivos y las canciones que durante casi dos décadas han retratado con humor, sátira y referencias a la vida cotidiana en la Ciudad de México.

Durante el concierto sonaron temas como El Mecánico, El Balneario, Metrosexual, Viernes de Quincena, La Muy Muy, Pobreza Espiritual y El Ballet del Valet, piezas que fueron acompañadas por aplausos y pañuelos de colores ondeando frente al escenario.

El cierre llegó con Eres un Mamón, canción con la que la cantautora se despidió entre ovaciones del público.

El concierto reunió a seguidores y visitantes que recorrían San Ángel

Entre los asistentes estuvo Marbel Belky “La Matrioshka”, vecina de Coyoacán, quien ha seguido varias presentaciones de la cantante y fue invitada a subir al escenario para bailar junto a ella.

También hubo quienes llegaron de manera inesperada. Priscila, habitante de Álvaro Obregón, contó que encontró el concierto mientras caminaba por San Ángel y aprovechó la oportunidad para escuchar en vivo a una artista cuya música conocía desde hacía más de veinte años.

Con la Iglesia de San Jacinto, el Museo Casa del Risco y las calles empedradas como telón de fondo, la presentación volvió a convertir este espacio histórico en un escenario abierto donde la música reunió a públicos de distintas generaciones.