Con casi 130 años de historia, Dos Equis forma parte del panorama cervecero mexicano desde finales del siglo XIX. Aunque hoy su nombre es ampliamente reconocido, pocos saben que la marca nació con otra identidad y que su evolución estuvo marcada por la modernización del país, la influencia de la tradición cervecera alemana y la transformación industrial de Veracruz.

Estos son algunos de los episodios que ayudan a entender cómo surgió una de las cervezas más representativas de México.

Dos Equis nació como una cerveza pensada para celebrar el siglo XX

Cuando fue creada en 1897, la cerveza no se llamaba Dos Equis. Su nombre original era Cerveza Siglo XX, una referencia a la llegada del nuevo siglo.

La decisión contrastaba con la tendencia de muchas marcas de la época, que recurrían a recetas tradicionales y evocaban el pasado como parte de su identidad. El maestro cervecero Wilhelm Hasse optó por una propuesta distinta, utilizando las dos letras X como símbolo de una nueva etapa y de una visión orientada hacia el futuro.

La receta surgió del encuentro entre Alemania y México

El origen de la cerveza también está ligado al intercambio cultural. Wilhelm Hasse trasladó a México los conocimientos técnicos de la tradición cervecera alemana y los combinó con el contexto de un país que atravesaba un periodo de crecimiento económico e industrial.

Durante esos años, la expansión del Ferrocarril Mexicano y el desarrollo de nuevas industrias favorecieron la producción y distribución de la cerveza, dando lugar a una propuesta que buscaba equilibrar técnica, carácter y frescura.

Orizaba fue el punto de partida de la historia de Dos Equis

La producción comenzó en Orizaba, Veracruz, una ciudad que a finales del siglo XIX era conocida como la “Manchester mexicana” debido a su desarrollo industrial.

La ubicación resultó estratégica por la cercanía con el Puerto de Veracruz, principal puerta de entrada de maquinaria y tecnología, así como por la conexión ferroviaria que permitió distribuir la cerveza hacia distintas regiones del país. La planta incluso contaba con iluminación eléctrica propia, una innovación poco común para la época.

El nombre Dos Equis surgió gracias a sus consumidores

Aunque la etiqueta mostraba el nombre Siglo XX, las dos letras X llamaron rápidamente la atención del público.

Con el paso del tiempo, los consumidores comenzaron a pedir la cerveza como “la de las dos equis”, un apodo que terminó imponiéndose sobre el nombre original. Finalmente, la marca adoptó oficialmente esa denominación, convirtiéndola en la identidad con la que ha permanecido durante más de un siglo.

El reconocimiento internacional llegó casi un siglo después

La trayectoria de Dos Equis también incluye premios fuera de México. En la World Beer Cup de 1996, Dos Equis Lager obtuvo la medalla de oro, mientras que Dos Equis Ámbar recibió la medalla de plata, un reconocimiento a la calidad de ambas variedades.

Ese resultado consolidó la presencia internacional de la marca, que ha mantenido como base la receta desarrollada desde sus primeros años y continúa formando parte de la historia de la industria cervecera mexicana.