Durante el torneo de futbol de 2026, millones de personas se desplazaron entre ciudades para asistir a los partidos. Sin embargo, el impacto del evento dejó ver un cambio que va más allá del deporte: cada vez más viajeros organizan sus vacaciones alrededor de experiencias que les apasionan, una tendencia conocida como passion-led travel.

Este modelo de viaje, impulsado por conciertos, festivales, competencias deportivas y otros acontecimientos culturales, comienza a modificar la forma en que las personas eligen sus destinos y también influye en la demanda de servicios turísticos y aeroportuarios.

El torneo de 2026 incrementó la movilidad en las ciudades sede

De acuerdo con datos de Collinson International, el torneo tuvo un efecto visible en el movimiento de viajeros dentro de México.

Durante el periodo de partidos, la Ciudad de México registró más de 18 mil visitas a salas VIP aeroportuarias, mientras que Monterrey reportó un incremento de 2.7% respecto al periodo previo. En Guadalajara, el tráfico de viajeros que utilizan este tipo de servicios se mantuvo estable, reflejando la actividad generada por el evento.

La demanda también alcanzó servicios orientados a agilizar el paso por los aeropuertos. Entre ellos figura Airport Fast Track en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que ofrece acceso a filtros de seguridad mediante carriles exclusivos para reducir los tiempos de espera.

El turismo motivado por intereses personales gana terreno

El fenómeno del passion-led travel responde a una tendencia en la que los viajeros colocan una afición o interés específico en el centro de su itinerario.

En el caso del futbol, el estudio global De Estadios a Spas, elaborado por Priority Pass, señala que este deporte es el principal motivo para viajar entre los aficionados del continente americano. El 54% de las personas consultadas lo identifica como una razón para desplazarse hacia otros destinos.

La investigación también indica que el 46% de quienes realizan viajes vinculados con eventos deportivos aprovechan la ocasión para conocer otros lugares durante el mismo recorrido, ampliando así el impacto turístico más allá de las ciudades donde se desarrollan las competencias.

Los grandes eventos modifican la experiencia de viaje

Para Christopher Evans, CEO de Collinson International, este comportamiento refleja una transformación en la forma de planear los viajes.

Según el directivo, cada vez más personas organizan sus desplazamientos alrededor de experiencias que consideran significativas, mientras que los grandes eventos deportivos generan recuerdos y vínculos que trascienden la competencia.

Concluido el torneo de 2026, México también dejó evidencia de ese cambio. El flujo de visitantes registrado en las ciudades sede muestra cómo los eventos deportivos continúan influyendo en la movilidad, el turismo y la manera en que millones de personas deciden explorar nuevos destinos.