¿Qué pasa cuando dos amigas descubren que parecerse no es lo que las mantiene unidas? En Casi familia, Ana Romero retoma la historia de Sara y Lara para llevarlas a una nueva etapa marcada por la amistad, los cambios de la adolescencia y una familia que puede ser tan entrañable como caótica.
Publicada como la segunda y última parte de Casi hermanas, la novela combina humor irreverente, elementos surrealistas y referencias al rock urbano para construir una historia dirigida principalmente a lectores de middle grade, preadolescentes y jóvenes.
Sara y Lara vuelven convertidas en una manada
Las protagonistas ya atravesaron una de las crisis más difíciles de su relación: pelearse. El conflicto terminó revelándoles algo que no habían entendido antes. No son tan parecidas como pensaban, pero sus diferencias pueden complementarlas.
Además, ambas se convirtieron en niñas lobas y ahora forman una especie de manada. Sus discusiones, acorde con esta nueva condición, pueden terminar entre gruñidos y dentelladas mientras atraviesan la pubertad.
El problema no se queda entre ellas. Sus familias tampoco saben muy bien qué hacer con las llamadas “bendis”, como las presenta la novela.
A esta situación se suma la desaparición de Tonatiuh, el hermano de Lara, eterno crush de Sara y futuro Hombre Invisible. Las dos tendrán que encontrarlo y enfrentarse a la maldición que lo mantiene desaparecido.
La aventura familiar adquiere así una dimensión fantástica, mientras la amistad se convierte en el vínculo que permite a los personajes atravesar sus diferencias.
Una novela juvenil que rompe la cuarta pared
Uno de los recursos narrativos de Casi familia es la relación directa entre la narradora y quien está leyendo. La cuarta pared se rompe constantemente, creando una complicidad que le da al relato un ritmo particular y permite que el lector participe de sus juegos.
El libro también incorpora ilustraciones y referencias al rock urbano y a las bandas independientes. A esto se suman elementos surrealistas vinculados con México, ingredientes que forman parte de una propuesta visual y narrativa alejada de las convenciones de la literatura juvenil más tradicional.
La idea de familia tampoco queda limitada a los lazos de sangre. En la historia, la amistad funciona como una elección: una forma de pertenecer a una manada construida con personas que se convierten en compañía, refugio y cómplices.
Ana Romero y su trayectoria en la literatura infantil y juvenil
Ana Romero nació en La Piedad, Michoacán, en 1975. Es autora de narrativa y poesía para niños y jóvenes, además de guionista de cine y televisión.
Estudió Psicología en la Universidad Autónoma Metropolitana y Creación Literaria en la Escuela de Escritores de la SOGEM. En 2011 recibió el Premio Nacional de Literatura Infantil Juan de la Cabada y desde 2019 forma parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
Ha publicado más de veinte libros, entre ellos Casi hermanas (Montena, 2020) y Nosotras/Nosotros (FCE, 2019). Su obra ha sido recomendada por instituciones nacionales e internacionales dedicadas a la literatura infantil y juvenil.
También ha participado en más de diez proyectos de televisión desde 2012. En 2023, Venus triste, su primera novela para adultos, obtuvo la tercera edición del Premio de Novela Histórica Claustro de Sor Juana – Grijalbo.
Para quién es Casi familia
Casi familia está dirigida principalmente a niñas y niños de cuarto y quinto de primaria en adelante, así como a preadolescentes y jóvenes de preparatoria.
También puede encontrar lectores entre quienes crecieron con los libros de Ana Romero y reconocen en esta nueva historia el mismo gusto por el humor, la irreverencia y las formas poco convencionales de contar una historia.
En el centro permanece una idea sencilla: la familia puede heredarse, pero también puede construirse. A veces comienza con una amistad, una diferencia compartida o esa extraña sensación de haber encontrado a quienes forman parte de nuestra propia manada.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.