La música tradicional mexicana y la música de concierto compartirán escenario en El Cantoral con Sones de la Tierra, un ciclo de tres conciertos que presentará 33 obras inéditas surgidas del Primer Laboratorio de Creación de Músicas Tradicionales y de Concierto (LabSACM), iniciativa impulsada por el Centro de Música Tradicional de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM).

Las presentaciones se realizarán los 2 y 16 de agosto, con estrenos para orquesta de cámara, y el 14 de octubre, cuando el proyecto concluirá con un encuentro dedicado a los sones huastecos y jarochos.

LabSACM reunió a compositores de nueve estados del país

El laboratorio convocó a 39 compositoras y compositores provenientes de la Ciudad de México, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Morelos, Estado de México, Sinaloa, Tamaulipas y Michoacán, quienes durante ocho meses trabajaron en la creación de nuevas piezas inspiradas en las tradiciones musicales del país.

El programa contó con las tutorías de Arturo Márquez y Gerardo Tamez, además de clases, conferencias y diálogos impartidos por especialistas como Antonio García de León, Leonardo Coral, Luis Manuel Sánchez, Ludwig Carrasco, Jesús Echevarría, Gilberto Gutiérrez, Eloy Zúñiga, Zenén Zeferino, Leopoldo Novoa, Rubí Oseguera, Anastasia Guzmán, Ernesto Anaya, Jorge Morenos, Evelin Acosta y Guillermo Contreras, entre otros.

Como resultado del proceso creativo se desarrollaron 74 obras, de las cuales 33 fueron seleccionadas para estrenarse durante este ciclo de conciertos.

La Orquesta Mexicana de las Artes interpretará los estrenos de música de concierto

Los primeros dos conciertos estarán dedicados a las composiciones para orquesta de cámara y serán interpretados por la Orquesta Mexicana de las Artes, bajo la dirección de Jesús Medina, los domingos 2 y 16 de agosto a las 12:00 horas.

El programa del 2 de agosto incluirá los estrenos de Bajo la ceiba, de Arturo Flores Barragán; Corazón mestizo, de Charlie Lavín; Búscame en el mar, de Mario Mejía; Chalmatzin, de Estrella Cabildo; Lucha por la humanidad, de Abati Chávez; Introducción y aires veracruzanos, de Gabriel Rojas Niño, y Huellas del sotavento, de Paulina A. Monteón.

Para el 16 de agosto, el repertorio estará integrado por Fantasía veracruzana, de Omar Arellano; Cumbia y Rhythm & Pango, de Armando Rosas; Memoria del puerto, de Arturo Martínez Zanabria; Olas de bronce ecos jarochos, de Jimena Contreras; Ríos e ilusiones, de Erick Tapia; Oizanacac, de Yovanni Flores, y Sustento de raíz, de Luis Vargas.

El Jolgorio Huasteco & Jarocho reunirá a más de 60 músicos tradicionales

El ciclo concluirá el 14 de octubre con el Jolgorio Huasteco & Jarocho, concierto que también inaugurará el 14.º Festival Artístico de Otoño.

En esta presentación participarán más de 60 músicos tradicionales, quienes interpretarán 19 sones de nueva creación acompañados por las versadas del compositor y repentista veracruzano Zenén Zeferino.

Entre las obras seleccionadas se encuentran El chaquiste, de Eduardo Bustos; La lomeña, de Elisa Reyes; Como se teje un morral, de Facundo Carlos Morales; Monarcas migrantes, de Hugo Rodríguez; El perfume, de Nacho Bastida; Luna negra, de Ixchel Báez; Buscadora, de Julio Vallejo; Del norte amanecido, de Adriana Yáñez; Son de los viejitos, de Elba Acosta; Folía de Grijalba 166 (El son de la compañía), de Quetzalli López; Este pica flor, de Rafael Hondal; La vereda, de Sofía Retana; Agüita clara, de Violeta Durán; Cuando florece el alma, de Ana Patricia Hernández; El antojo, de Eduardo García; El canario, de Alejandro Loredo; Mi llanto, de Juanjo Rodríguez; AMORelos, de Emmanuel González, y ¡Hoy no, papá!, de Omar F. Durán.

Un proyecto para fortalecer la creación musical en México

LabSACM nació como un programa gratuito orientado a fortalecer tanto las músicas tradicionales como la creación de música de concierto, al tiempo que fomenta el diálogo entre ambas expresiones.

Las obras que llegarán a El Cantoral representan el trabajo de la primera generación del laboratorio y muestran el resultado de un proceso de formación enfocado en ampliar las posibilidades creativas de los compositores mexicanos a partir de las raíces sonoras del país.