Una alberca en decadencia y una fosa de clavados sin agua son el escenario donde se desarrolla Lo que cabe en una fosa vacía, la nueva obra escrita y dirigida por Jimena Hinojosa. La puesta en escena llegará al Teatro El Milagro el 30 de julio con una temporada de 16 funciones, en una propuesta que explora el duelo, las relaciones familiares y la necesidad de encontrar sentido cuando las certezas comienzan a desmoronarse.
La producción, realizada por AM Producciones con el apoyo del Estímulo Fiscal EFIARTES, permanecerá en cartelera hasta el 23 de agosto.
Una historia sobre el duelo ambientada en una alberca en ruinas
La trama sigue a Tomás, conocido como Tom, un exnadador profesional interpretado por Hamlet Ramírez, cuya vida cambia tras la muerte de su padre. Convencido de que la conflictiva relación con él marcó el rumbo de su existencia, enfrenta una crisis personal mientras observa cómo también se deteriora el negocio del que es socio: una alberca llamada Nadando Ando.
El espacio donde transcurre la historia deja de ser un simple escenario para convertirse en el eje simbólico de la obra. La fosa de clavados abandonada refleja el estado emocional de los personajes y funciona como una imagen constante del vacío que atraviesan.
En paralelo, la relación entre Tomás y su hija Mirella, interpretada por Sunem Serrano Cedillo, evidencia otra de las tensiones centrales del montaje. El mutismo selectivo de la joven profundiza la distancia entre ambos y hace visible la dificultad para comunicarse incluso dentro del ámbito familiar.
Un elenco que acompaña el universo de Nadando Ando
La historia reúne a varios personajes que orbitan alrededor de la alberca y del proceso que vive Tomás.
Daphne Keller interpreta a Gis, exesposa del protagonista; Leonardo Zamudio da vida a Herrera H, antiguo entrenador y ahora socio de Tomás; Tania Mayrén encarna a Luisa M, gerente del lugar; mientras que Carlos Fernández interpreta al padre de Tomás y Uriel Ledesma a Yoli.
A través de ellos, la obra aborda distintas formas de enfrentar la pérdida, el fracaso y la incertidumbre.
La escenografía convierte el vacío en un personaje más
El diseño escénico, creado por Anayansi Díaz Gómez, presenta una alberca deteriorada con baldosas desgastadas y una gran profundidad que acompaña el desarrollo dramático de la historia.
La propuesta visual se complementa con la composición musical y el diseño sonoro de Emilio Hinojosa Carrión y Jorge Solís Arenazas, mientras que el vestuario, diseñado por Viridiana Velasco, retoma elementos de la estética deportiva de los años ochenta.
Para Jimena Hinojosa, la obra parte de una pregunta sobre aquello que ocurre cuando las estructuras que sostienen a una persona dejan de funcionar. Esa búsqueda atraviesa a todos los personajes y convierte el escenario en un territorio donde confluyen pérdidas, expectativas y la necesidad de reconstruirse.
Fechas, horarios y boletos para Lo que cabe en una fosa vacía
Lo que cabe en una fosa vacía se presentará del 30 de julio al 23 de agosto en el Teatro El Milagro, ubicado en Milán 24, colonia Juárez, alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México.
Las funciones serán jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 horas y domingos a las 18:00 horas. La obra tiene una duración aproximada de 80 minutos y está dirigida a adolescentes y adultos mayores de 15 años.
Los boletos tienen un costo de 350 pesos en entrada general, 200 pesos para maestros y vecinos de la alcaldía Cuauhtémoc, y 100 pesos para estudiantes e integrantes de INAPAM, sujetos a disponibilidad.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.