¿Qué ocurre cuando los celos, el control y los micromachismos comienzan a confundirse con muestras de amor? Esa es una de las preguntas que plantea El Desaire, película dirigida por Gabriel Ramos que llega a los cines de México este 3 de septiembre.

El largometraje toma como punto de partida uno de los corridos norteños más conocidos de la cultura popular mexicana, el de Rosita Alvírez, una joven asesinada después de rechazar a un hombre. La película retoma libremente aquella historia y la traslada a un escenario contemporáneo, donde la violencia no aparece de manera repentina, sino que se construye poco a poco dentro de una relación de pareja.

El Desaire y la historia de Rosa

La protagonista es Rosa, interpretada por Vico Escorcia, una joven que atraviesa la muerte inesperada de su padre. Ante la necesidad de apoyar a su madre, tiene que poner en pausa sus estudios universitarios y hacerse cargo de la florería familiar.

En medio del duelo, Rosa mantiene su relación con Juan, un joven al que conoce desde la infancia. Al principio, su noviazgo puede parecer una relación cotidiana. Sin embargo, conforme avanza la historia comienzan a aparecer los celos, las actitudes de control y distintas expresiones de micromachismo que modifican la manera en que Rosa vive su propia relación.

La película plantea así una violencia que puede instalarse en espacios aparentemente ordinarios. Las dinámicas de pareja, las decisiones cotidianas y determinadas conductas que suelen normalizarse terminan formando una red que limita progresivamente a la protagonista.

Del corrido norteño al cine mexicano contemporáneo

El vínculo con el corrido de Rosita Alvírez permite que El Desaire dialogue con una tradición profundamente arraigada en la cultura mexicana. La historia original forma parte de un repertorio popular donde las relaciones entre hombres y mujeres, el honor, el rechazo y la violencia han sido narrados durante generaciones.

Gabriel Ramos utiliza ese referente como punto de partida para trasladar el conflicto a una época distinta. El resultado es una historia que conserva la conexión con la cultura popular, pero observa desde el presente las formas en que puede desarrollarse la violencia de género.

La película también pone atención en una idea particularmente incómoda: las situaciones que pueden terminar en violencia extrema no necesariamente comienzan con una agresión evidente. Pueden aparecer primero como comportamientos que se justifican, se minimizan o incluso se interpretan como parte de una relación afectiva.

Una producción hecha en Coahuila

El Desaire fue filmada íntegramente en Saltillo y Ramos Arizpe, Coahuila, y cuenta con un elenco integrado por Vico Escorcia, Guillermo Alonso, Joshua Okamoto, Karen Martí y Gaby de la Garza.

La producción llega a su estreno comercial después de un recorrido internacional en el que ha obtenido más de 25 galardones en ciudades como Barcelona, Estocolmo y Houston. El reconocimiento también forma parte del creciente trabajo audiovisual realizado desde Coahuila, estado donde se desarrolló por completo el rodaje.

El Desaire abrió una conversación con el público

Antes de su llegada a la cartelera nacional, la película tuvo funciones de preestreno en Ciudad de México y Monterrey. Las proyecciones estuvieron acompañadas por sesiones de preguntas y respuestas en las que el público habló sobre las formas cotidianas de violencia presentes en la historia.

Entre las reflexiones surgidas durante estos encuentros apareció también una invitación dirigida a los hombres para revisar sus propios comportamientos, cuestionar los privilegios asociados con el machismo y asumir responsabilidad frente a las distintas expresiones de violencia contra las mujeres.

Con El Desaire, un corrido conocido por contar una tragedia ocurrida tras un rechazo amoroso sirve como puerta de entrada a una discusión contemporánea. La historia de Rosita Alvírez cambia de escenario y de época, pero conserva una pregunta difícil de ignorar: ¿en qué momento una relación deja de ser una expresión de afecto y comienza a convertirse en una forma de control?

El Desaire llega a los cines de México este 3 de septiembre.