Durante el Mundial, el futbol salió de las pantallas para convertirse también en playeras, vasos, stickers, decoraciones y otros objetos personalizados. Para pequeños emprendimientos creativos en México, la competencia representó un periodo de mayor actividad y una oportunidad para probar su capacidad de producción.
De acuerdo con estimaciones de Cricut, elaboradas a partir de información compartida por su comunidad de crafters en México, los pedidos de productos personalizados aumentaron 25% durante el torneo. La demanda estuvo relacionada con artículos para reuniones, celebraciones y encuentros alrededor de los partidos.
El fenómeno muestra cómo un evento deportivo puede modificar temporalmente los hábitos de consumo y abrir oportunidades para negocios que trabajan bajo pedido. También deja una pregunta para después del torneo: ¿qué ocurre con esos compradores cuando termina la temporada que los llevó por primera vez a un emprendimiento?
El Mundial convirtió la personalización en parte de las celebraciones
Playeras, vasos y decoraciones fueron algunos de los productos que encontraron una ocasión de consumo durante el Mundial. Para quienes trabajan con diseño y personalización, el interés por el futbol significó recibir nuevos pedidos, ampliar catálogos y responder a periodos de demanda poco habituales.
Cricut es una plataforma de herramientas para creación y personalización que reúne máquinas de corte inteligente, prensas térmicas, materiales y software de diseño. En México, su comunidad incluye tanto personas que utilizan estas herramientas como afición como emprendedoras que comercializan productos creados a partir de sus diseños.
Yanelly Reyes, directora de Comunidades de Cricut en Latam, señala que la celebración deportiva llevó la creatividad a situaciones cotidianas y que, para algunos emprendimientos, ese entusiasmo terminó convertido en pedidos y nuevos clientes.
Pero vender más durante unas semanas no necesariamente significa que un negocio haya ganado más dinero.
El reto para los pequeños negocios llega después del Mundial
Una vez terminada la competencia, la demanda extraordinaria comienza a desaparecer y aparecen nuevas celebraciones y temporadas de consumo. Para los emprendimientos que incrementaron su producción, ese cambio implica revisar qué funcionó y qué aprendizajes pueden trasladarse a otros momentos del año.
El contexto de los pequeños negocios en México ayuda a dimensionar el desafío. Según los Censos Económicos 2024 del Inegi, los establecimientos con hasta diez personas ocupadas representan 95.4% de las unidades económicas, aunque generan alrededor de 16% del valor agregado censal bruto.
El dato refleja una diferencia importante entre tener actividad comercial y generar rentabilidad. Un aumento en los pedidos puede significar más trabajo, pero también mayores gastos de materiales, horas de producción, desperdicios, comisiones o entregas especiales.
Qué pueden aprender los emprendimientos de una temporada de alta demanda
La experiencia del Mundial también puede servir para revisar la operación de estos negocios. A partir de lo observado entre su comunidad, Cricut plantea algunas acciones relacionadas con rentabilidad, clientes y diversificación.
Revisar las ganancias y no solamente el número de pedidos
El producto más vendido no necesariamente es el que deja mayor margen. Los costos de materiales, el tiempo de elaboración, las pruebas, el desperdicio y las condiciones particulares de cada entrega pueden modificar considerablemente la ganancia final.
Revisar estos datos permite identificar qué productos conviene conservar, cuáles necesitan un ajuste de precio y cuáles generaron mucho movimiento, pero poca rentabilidad.
Mantener el vínculo con quienes compraron
Una persona que adquirió una playera para ver un partido puede tener después necesidades completamente distintas. Cumpleaños, viajes, celebraciones escolares, equipos deportivos o regalos de fin de año son algunas de las ocasiones que pueden generar nuevos pedidos.
La clave está en conservar, con autorización del comprador, la información relacionada con su pedido y utilizarla para entender sus intereses. Así, una compra puntual puede convertirse en una relación con el negocio sin depender de promociones enviadas indiscriminadamente.
Llevar las capacidades del Mundial a otras temporadas
La infraestructura y los conocimientos adquiridos durante un periodo de alta demanda pueden utilizarse después. La personalización de prendas puede trasladarse a carreras, viajes o reuniones familiares; los vasos pueden convertirse en productos para celebraciones o regalos corporativos, y las etiquetas pueden encontrar nuevos usos entre pequeños negocios.
El futbol funciona entonces como un punto de partida, pero no tiene por qué definir el catálogo durante el resto del año.
Para Yanelly Reyes, el crecimiento de un emprendimiento está relacionado con la capacidad de convertir una temporada de ventas en mejores decisiones, procesos más eficientes y clientes que regresen.
El aumento de 25% en los pedidos durante el Mundial muestra el impacto que puede tener una celebración deportiva sobre los pequeños negocios creativos. La siguiente etapa ocurre cuando las playeras dejan de llevar los colores del torneo, las reuniones cambian de motivo y los emprendimientos tienen que encontrar nuevas ocasiones para que esa creatividad siga convirtiéndose en trabajo.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.