Reconstruir una vida después de atravesar una situación de violencia implica resolver distintas necesidades al mismo tiempo. La atención psicológica y jurídica puede ser parte del proceso, pero contar con ingresos propios también puede marcar una diferencia para recuperar la capacidad de tomar decisiones y construir un proyecto de vida independiente.
Con esa perspectiva trabaja Casa Gaviota Un Vuelo Sin Violencia A.C., organización que desde hace más de una década desarrolla programas de atención y prevención de las violencias de género. Uno de ellos es “Belleza por un Futuro”, iniciativa realizada en alianza con empresas privadas que combina formación profesional, acompañamiento psicológico, asesoría jurídica y herramientas para la autonomía económica.
Entre 2021 y 2025, más de 5,000 mujeres concluyeron su formación profesional dentro del programa.
Capacitación profesional y acompañamiento para mujeres
El modelo de Casa Gaviota parte de una intervención integral que incorpora tres ejes transversales: educación para la paz, equidad de género y promoción y defensa de los derechos humanos.
A partir de ellos, las participantes pueden acceder a capacitación profesional en maquillaje y estilismo, además de atención psicológica, asesoría jurídica con perspectiva de género, desarrollo de habilidades socioemocionales, formación para la empleabilidad y herramientas para el emprendimiento.
La intención es que el aprendizaje de un oficio esté acompañado por otros recursos que permitan fortalecer la confianza, las capacidades personales y las posibilidades de generar ingresos propios.
Durante el primer semestre de 2026, 492 mujeres iniciaron el curso profesional de maquillaje y 429 concluyeron su capacitación. En la Academia de Estilismo ingresaron 162 mujeres y 138 finalizaron su formación.
Para Samantha Báez, directora de Casa Gaviota, este proceso implica acompañar a las participantes para que puedan recuperar confianza y desarrollar herramientas para tomar decisiones sobre su futuro.
“En Casa Gaviota entendemos que salir de un contexto de violencia requiere mucho más que atención inmediata. Significa acompañar a cada mujer para que recupere su confianza, fortalezca sus capacidades y construya un proyecto de vida con independencia económica”, señaló.
Esmeralda y Leti cuentan lo que cambió después de la capacitación
Las cifras del programa también tienen historias individuales. Esmeralda llegó a Casa Gaviota mientras buscaba una alternativa para cambiar el rumbo de su vida y sostener económicamente a su hija, a quien mantenía vendiendo tamales.
Después de completar su formación, se convirtió en maquillista profesional. Para ella, terminar el curso representó también cerrar una etapa personal.
“Hoy no sólo terminé un curso, terminé una etapa de mi vida convencida de que sí puedo construir un mejor futuro para mi hija y para mí”, compartió.
Leti, integrante de la generación Soberanas 1/2026 de la Academia de Estilismo, describe el proceso desde otra perspectiva. Para ella, la capacitación significó recuperar una seguridad personal que sentía haber perdido.
“Hoy las personas cercanas ya buscan mis servicios. Descubrí que soy capaz de lograr mucho más de lo que imaginaba”, relató.
La autonomía económica como parte de la prevención de la violencia
Casa Gaviota plantea que la independencia económica puede contribuir a reducir situaciones de dependencia financiera que dificultan que algunas mujeres puedan tomar decisiones sobre su propia vida.
El trabajo de la organización se extiende más allá de la capacitación laboral. Desde hace más de una década ofrece atención psicológica y jurídica, fortalecimiento del bienestar emocional, capacitación para el empleo y desarrollo de habilidades para la vida.
Actualmente, las participantes también reciben servicios especializados dentro de la Alcaldía Benito Juárez, donde cuentan con acompañamiento psicológico y jurídico como parte de una ruta integral de atención.
Dolores “Lolita” Blancas, fundadora y directora de Casa Gaviota, considera que la colaboración entre organizaciones civiles y empresas puede generar soluciones de largo plazo cuando las capacidades de ambas partes se integran alrededor de una problemática social.
“Cuando organizaciones de la sociedad civil y empresas unen capacidades, el impacto se multiplica. ‘Belleza por un Futuro’ demuestra que invertir en el desarrollo integral de una mujer significa transformar también a su familia, su comunidad y las futuras generaciones”, afirmó.
Casa Gaviota y su trabajo contra las violencias de género
Casa Gaviota Un Vuelo Sin Violencia A.C. es una organización de la sociedad civil con más de una década de experiencia en la prevención y atención de las violencias de género.
Su modelo de trabajo incluye atención psicológica y jurídica, capacitación para el empleo, fortalecimiento socioemocional y programas de empoderamiento económico dirigidos a mujeres, adolescentes y sus familias.
A través de alianzas con instituciones públicas y privadas, la organización desarrolla programas orientados a fortalecer el ejercicio de los derechos humanos y acompañar a quienes buscan construir una vida libre de violencia.
En el caso de “Belleza por un Futuro”, el resultado se puede medir en más de 5,000 mujeres que concluyeron una formación profesional entre 2021 y 2025, pero también en las nuevas posibilidades que cada participante encuentra al adquirir herramientas para generar ingresos, recuperar confianza y tomar decisiones sobre su propio futuro.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.