Hay muchas maneras de conocer una ciudad y, para mí, una de las mejores es sentarse a comer. Querétaro tiene restaurantes tradicionales, cocinas regionales, cervecerías instaladas en antiguas fábricas, dulcerías con décadas de historia y lugares donde la arquitectura también forma parte de la experiencia.
En este recorrido te llevo por algunos sitios que he ido conociendo y que vale la pena considerar durante una visita. Algunos son lugares a los que regreso por tradición, otros los descubrí más recientemente y hay incluso uno donde probé por primera vez algo que hoy me encanta.
Si todavía no has leído los otros recorridos, puedes comenzar por nuestra introducción a Querétaro, conocer su historia, recorrer sus lugares históricos y arquitectónicos y descubrir su lado cultural. Y después de comer, claro, tendremos que buscar dónde dormir, así que también encontrarás nuestro recorrido por los hospedajes de Querétaro.
Jardín Hércules
Si hay un lugar que combina historia, cerveza y gastronomía, ese es el Jardín Hércules. Se encuentra dentro de las antiguas instalaciones de la fábrica textil de Hércules y conserva buena parte de la arquitectura industrial que durante más de un siglo definió esta zona de Querétaro.
La cerveza es una de las grandes protagonistas. Aquí se producen y sirven diferentes estilos de Cerveza Hércules, desde opciones ligeras hasta otras mucho más complejas. Pero la cocina también tiene bastante que decir, con una mezcla de influencias mexicanas y europeas que se traduce en pizzas al horno de piedra, salchichas artesanales, charcutería, quesos, hamburguesas, cochinita de setas, esquites con chapulines, sopes y ceviche de cecina. Los domingos, además, hay brunch.
Lo que más me gusta es que la experiencia no termina cuando llega la comida. El espacio suele recibir conciertos, cine al aire libre, recorridos por la cervecería y diferentes actividades culturales.
Y ya que estás aquí, vale mucho la pena conocer el resto del complejo de Hércules, donde encontrarás el Hotel Hércules, otros espacios gastronómicos y proyectos que han conseguido darle una segunda vida a este antiguo barrio industrial. Puedes conocer más sobre esta zona en nuestro recorrido arquitectónico por Querétaro.

Mesón de Chucho el Roto
Hay lugares a los que uno llega como turista y otros que terminan formando parte de la tradición de una familia. Para mí, el Mesón de Chucho el Roto pertenece a la segunda categoría. Durante muchos años, cada vez que viajaba a Querétaro con mis papás, teníamos una parada obligada al llegar a la ciudad: caminar hasta la Plaza de Armas y sentarnos a comer aquí.
El restaurante lleva el nombre de Jesús Arriaga, mejor conocido como Chucho el Roto, uno de los personajes más famosos de la tradición popular queretana. Según la leyenda, fue un bandido generoso que robaba a los ricos y ayudaba a los pobres. Fue capturado en Querétaro y trasladado a San Juan de Ulúa, donde murió en 1894. El destino de sus restos todavía forma parte de la leyenda.
La comida reúne cocina mexicana y sabores queretanos. Hay enchiladas queretanas, gorditas, sopes de cochinita, tacos de barbacoa y carnitas, molcajetes de cecina, chamorro, cortes, pescados, mariscos y desayunos. También aparecen platillos como el tuétano con escamoles o el salmón en salsa de garambullo.
Pero parte del encanto está en la ubicación. Puedes comer mientras tienes frente a ti la Plaza de Armas y, después, comenzar a recorrer el Centro Histórico.
Para mí, este lugar tiene un ingrediente que ningún menú puede poner por escrito: los recuerdos. Quizá por eso, cada vez que regreso a Querétaro, sigue siendo uno de los sitios que me gusta visitar.
Breton
En medio del Andador de la Libertad, y a unos pasos del Mesón de Chucho el Roto, encontrarás Breton, un pequeño restaurante y panadería inspirado en la cultura de la cocina francesa que abrió sus puertas en Querétaro en 2013. La idea nació del gusto por los usos y costumbres alrededor de la mesa en Francia y, con el tiempo, el olor a pan recién horneado y sus desayunos se convirtieron en parte del paisaje gastronómico del Centro Histórico.
Aquí encontrarás una carta de inspiración francesa elaborada en buena medida con productos nacionales y queretanos. Uno de los consentidos de la casa es el Croque Madame, preparado con pan brioche, lomo ahumado, salsa bechamel, queso gruyère y un huevo estrellado encima. También puedes encontrar Croque Monsieur, quiches, desayunos europeos, pan artesanal, Kouign Amann y una selección de cafés elaborados con grano mexicano.
Breton es de esos lugares que funcionan especialmente bien para comenzar el día con calma. Su ubicación, en pleno Centro Histórico, permite desayunar tranquilamente y después salir a caminar por el Andador de la Libertad, las plazas y las calles que rodean el centro. Y si eres de los que creen que el desayuno merece tomarse en serio, aquí hay suficientes razones para hacer una parada antes de continuar con el recorrido.

Gorditas del Portal
Hay comidas que no necesitan demasiadas explicaciones. En Querétaro, una de ellas son las gorditas. Y si quieres probarlas mientras recorres el Centro Histórico, Gorditas del Portal es una parada sencilla y tradicional.
Aquí la protagonista es la gordita, preparada con diferentes rellenos como queso, frijoles, nopales, carne de cerdo, chicharrón y otros guisos. No esperes un restaurante sofisticado. Parte del encanto está precisamente en sentarte, pedir unas gorditas y comer algo sencillo y representativo de la cocina mexicana cotidiana.
Además, es una opción práctica si estás recorriendo la ciudad y no quieres detener demasiado el recorrido. Puedes ir con familia o amigos y continuar caminando después.
Porque si en este recorrido ya pasamos por restaurantes, cervezas artesanales y mesones históricos, también había que hacerle espacio a algo mucho más sencillo: una buena gordita queretana comida en pleno Centro Histórico.

María y su Bici
María y su Bici es uno de mis consentidos de Querétaro. Y no solamente porque aquí puedes encontrar muy buena comida oaxaqueña, sino porque fue precisamente aquí donde descubrí las tlayudas. Yo no las conocía y después de aquella primera visita hace unos veinte años entendí por qué son uno de los grandes orgullos de la cocina oaxaqueña.
El concepto del lugar gira alrededor de algo bastante sencillo: compartir la comida, el mezcal y la buena charla. Encontrarás moles, chapulines, tamales, cecina, tasajo, queso Oaxaca, chocolate, mezcal y, por supuesto, tlayudas. También hay bebidas tradicionales como el tejate.
Si nunca has probado una tlayuda, aquí tienes una buena oportunidad. Es una enorme tortilla de maíz tostada con diferentes ingredientes, como frijoles, queso Oaxaca, aguacate y alguna carne. Son bastante grandes, así que mi recomendación es compartirla.
Parte del encanto también está en el ambiente. Hay mesas que invitan a compartir y una atmósfera relajada que funciona particularmente bien para una comida larga, de esas en las que el plato termina pero la conversación apenas comienza.
Para mí, María y su Bici tiene algo que me gusta encontrar cuando viajo: un restaurante que consigue que descubras algo nuevo. En mi caso fueron las tlayudas, y desde entonces se convirtieron en una de esas cosas que inevitablemente relaciono con Querétaro aunque no sean de allá…

Hacienda La Laborcilla
Hacienda La Laborcilla es uno de esos lugares que hacen que una comida termine convirtiéndose en una experiencia mucho más larga. Se encuentra en una antigua hacienda del siglo XVIII, originalmente dedicada al almacenamiento de granos y a las labores del campo.
La construcción fue restaurada durante casi cinco años, procurando conservar sus muros, arcos y patios. Hay mosaicos y azulejos artesanales, una fuente central, ventanales y una colección de esculturas que aparecen entre jardines, pasillos y mesas. Todo esto hace que recorrer el lugar sea casi tan interesante como sentarse a comer.
La carta reúne cocina internacional con cortes de carne, pescados, mariscos, pastas, sushi y repostería. También cuentan con una amplia selección de vinos, destilados y cervezas. The Carter Bar complementa la experiencia con coctelería y música.
Lo que más me gusta es que no se siente como un restaurante al que simplemente llegas, comes y te vas. Es uno de esos lugares destino que justifican por sí mismos una visita.
Si te interesa conocer más espacios donde la arquitectura y la historia forman parte del viaje, puedes regresar a nuestro recorrido arquitectónico por Querétaro. Y si estás pensando en quedarte a dormir, todavía nos falta nuestro recorrido por los hospedajes de Querétaro.

La Mariposa
Si quieres conocer uno de esos lugares que forman parte de la memoria gastronómica de Querétaro, tienes que pasar por La Mariposa. Abrió sus puertas el 15 de septiembre de 1940, cuando José de la Vega Baldasúa y María Teresa Burgos Vizcaya comenzaron vendiendo atole, tamales, panecitos y dulces elaborados con recetas familiares.
Entre ellos destacaban los ates y, especialmente, los famosos duraznos prensados, que siguen siendo una de las especialidades de la casa. Con el tiempo, el negocio creció hasta convertirse en restaurante, cafetería, dulcería y heladería.
Hoy puedes desayunar, comer o cenar y después darte una vuelta por la dulcería, donde encontrarás fruta cubierta, ciruelilla, jamoncillo de leche, colación queretana, mantecado, pasteles y otros dulces.
La experiencia tiene algo de viaje al Querétaro de otras épocas, especialmente cuando acompañas un postre con un café preparado en sus antiguas máquinas cafeteras. La Mariposa lleva más de ocho décadas conservando recetas, sabores y costumbres que ya forman parte de la identidad gastronómica de la ciudad.
Carola Terraza
En pleno Centro Histórico, dentro del hotel Casa Santiago, se encuentra Carola Terraza, un restaurante que apuesta por algo bastante sencillo: sentarse a la mesa y disfrutar de una buena comida en compañía.
La propuesta del chef Daniel Cabrera está pensada para compartir, con platillos de diferentes influencias y una cocina que busca que la comida sea un momento de convivencia. Aquí el ambiente también tiene mucho peso.
La terraza es probablemente el mejor lugar para entender la propuesta. Desde aquí puedes comer o tomar algo mientras tienes frente a ti los tejados, cúpulas y edificios del Centro Histórico. Es un espacio relajado donde comida, vista y conversación terminan mezclándose.
Si estás buscando un lugar para hacer una pausa después de recorrer la ciudad, Carola Terraza es una buena opción. Y si después de cenar ya estás pensando dónde pasar la noche, entonces estás listx para continuar con nuestro siguiente recorrido: los hospedajes de Querétaro.
Comer también es una forma de viajar
Y así llegamos al final de este recorrido gastronómico, aunque Querétaro tiene suficientes restaurantes, mercados, cafés y dulcerías para que esta lista pudiera crecer mucho más.
Lo interesante es que cada uno de estos lugares muestra una cara diferente de la ciudad: la tradición familiar de La Mariposa, las tlayudas que descubrí en María y su Bici, los recuerdos de mis viajes con mis papás al Mesón de Chucho el Roto, la historia industrial de Jardín Hércules o la arquitectura de Hacienda La Laborcilla.
Porque comer cuando viajamos no solamente sirve para quitarse el hambre. También nos permite conocer ingredientes, costumbres y recetas y, en ocasiones, llevarnos un recuerdo que termina siendo tan importante como cualquier fotografía.
Pero todavía nos falta una pieza para completar este viaje. Después de conocer la historia, la arquitectura, la cultura y la gastronomía de Querétaro, toca pensar dónde quedarse. Continúa con nuestro recorrido por los hospedajes de Querétaro y descubre algunos lugares donde puedes dormir, descansar y seguir disfrutando esta ciudad al día siguiente.
Da clic en el texto que deseas leer:
- Introducción
- Breve historia de Querétaro
- Recorrido Histórico
• La Pirámida (El Cerrito) • Casa de la Corregidora
• Cerro de las Campanas • Acueducto y Panteón Queretanos Ilustres - Recorrido Arquitectónico y Religioso
• Casa de la Zacatecana • Casa de la Marquesa • Convento de la Santa Cruz
• Santa Rosa de Viterbo • Catedral de Querétaro • Templo de Santa Clara
• Casa de la Ecala • Antigua Estación de Ferrocarril • Teatro de la República - Recorrido Cultural
• Museo de Arte de Querétaro • Museo Regional de Querétaro
• Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro • Museo de la Ciudad
• Museo de la Restauración de la República • Corral de Comedias - Recorrido Gastronómico
• Jardín Hércules • Mesón de Chucho el Roto • Breton
• Gorditas Los Portales • María y Su Bici • Hacienda La Laborcilla
• La Mariposa • Carola Terraza - Hospedaje
• Casa Yága • La Mansión del Burro Azul • La Casa de la Marquesa
• Holiday Inn • Hotel Real de Minas Tradicional • Hotel Hércules

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.