El regreso a clases suele concentrar la atención en uniformes, útiles, horarios y el eterno dilema del lunch. Pero la alimentación de niñas y niños ocurre durante todo el día y puede ser un buen momento para revisar qué lugar ocupan las proteínas dentro de la dieta familiar.

De acuerdo con UNICEF, una nutrición adecuada durante la edad escolar favorece el desarrollo cerebral, la cognición y el desempeño educativo. Las proteínas aportan aminoácidos y otros nutrientes necesarios para el crecimiento y para distintas funciones del organismo durante esta etapa.

Con esto en mente, hay algunas pautas que pueden ayudar a organizar una alimentación variada durante el ciclo escolar.

Qué alimentos pueden aportar proteínas de calidad a niñas y niños

La proteína es uno de los componentes de una alimentación integral. Durante la infancia, combinar diferentes fuentes permite incorporar también otros nutrientes necesarios para el desarrollo.

Pescados, huevos, lácteos y carnes magras pueden formar parte de una dieta variada y equilibrada. La elección puede cambiar de acuerdo con las necesidades y preferencias de cada familia, procurando que las comidas incluyan diferentes grupos de alimentos.

El objetivo no tendría que concentrarse únicamente en alcanzar una cantidad determinada de proteína, sino en construir comidas diversas que aporten distintos nutrientes.

Pescado y otros alimentos que aportan nutrientes adicionales

Algunos alimentos pueden aportar proteínas junto con vitaminas y minerales. El Huachinango Santomar, por ejemplo, contiene cerca de 23 gramos de proteína de alto valor biológico por cada 100 gramos, además de ser fuente natural de Omega-3, vitamina D, vitamina B12, yodo, zinc y potasio, de acuerdo con la información proporcionada por la marca.

Estos nutrientes participan en diferentes funciones del organismo y algunos están relacionados con el funcionamiento cerebral y procesos como la atención, la concentración y el aprendizaje.

El pescado puede incorporarse al menú familiar mediante preparaciones sencillas, desde opciones al horno o al sartén hasta tacos y otros platillos que permitan variar la presentación.

La alimentación escolar no termina en el lunch

El lunch puede convertirse en el protagonista de las mañanas durante el regreso a clases, pero los hábitos alimenticios se construyen a lo largo de toda la jornada.

Un desayuno completo, una comida equilibrada y una cena ligera permiten distribuir diferentes grupos de alimentos y nutrientes durante el día. Esta variedad puede resultar especialmente útil cuando niñas y niños combinan las horas escolares con actividades deportivas, culturales o recreativas.

Planear las comidas con anticipación también puede facilitar que las familias mantengan una mayor variedad en el menú semanal, incluso durante los días con poco tiempo para cocinar.

Cómo hacer que una alimentación equilibrada se adapte a la rutina familiar

La practicidad también forma parte de la organización de las comidas. Un alimento que puede prepararse de diferentes maneras tiene mayores posibilidades de incorporarse regularmente al menú familiar.

El pescado ofrece varias alternativas de preparación. Puede cocinarse al horno, al sartén o utilizarse en tacos, entre otras opciones. Cambiar las recetas ayuda a evitar que un mismo ingrediente termine apareciendo siempre de la misma forma en el plato.

La variedad puede extenderse al resto de la alimentación con frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, carnes y pescados, procurando que los hábitos construidos durante el ciclo escolar puedan mantenerse durante el resto del año.

El huachinango de cultivo producido en el Mar de Cortés

El Huachinango Santomar es producido mediante un modelo de acuacultura sustentable en el Mar de Cortés. La empresa señala que se trata del único huachinango de cultivo en el mundo y que su producción permite contar con una proteína trazable disponible durante todo el año.

El producto conserva, de acuerdo con la información proporcionada por Santomar, el sabor asociado al huachinango tradicional y forma parte de un modelo de producción que incorpora criterios de innovación y cuidado ambiental.

Para las familias, el regreso a clases puede servir como punto de partida para revisar la alimentación cotidiana desde una perspectiva más amplia. El lunch es apenas una pieza del rompecabezas. Desayunos, comidas, cenas y colaciones forman parte de los hábitos que acompañan a niñas y niños durante su crecimiento y sus actividades diarias.