Las Pequeñas Hermanas de San Tito están de luto. Una pequeña orden religiosa que llegó al sur de México con la intención de ayudar y que, como todas las buenas causas ya estaban ocupadas, terminó dedicándose al cuidado de los leprosos. Pero no están de luto por la muerte de cientos de enfermos, ni porque las Farmacias Similares terminaran quitándoles el negocio y obligándolas a mudarse a un viejo convento abandonado de la Ciudad de México. No. Están de luto porque cincuenta y dos monjas murieron envenenadas de manera repentina.
Todo ocurrió después de comer una sopa de mariscos en mal estado que preparó Sor Julia. ¡Botulismo! Esa extraña pero terrible enfermedad provocada por la bacteria Clostridium botulinum, que ataca el sistema nervioso y puede resultar letal. Sin embargo, más allá de la tragedia de las hermanas fallecidas, el verdadero problema es otro. Las religiosas no tienen dinero suficiente para darles una digna y cristiana sepultura.
Ante la emergencia, Sor Regina, la madre superiora, tuvo una brillante idea. Comenzar a vender tarjetas de felicitación para recaudar fondos. El negocio fue tan exitoso que, en cuestión de días, lograron reunir el dinero necesario para enterrar a cuarenta y ocho de las cincuenta y dos hermanas fallecidas. El problema es que, cuando llegó el momento de pagar los últimos funerales, ya no quedaba dinero. Resulta que Sor Regina decidió invertir parte de las ganancias en una enorme pantalla de plasma y un Nintendo Switch para el convento. Así que, mientras consiguen más recursos, las cuatro hermanas restantes permanecen congeladas junto al atún.
Sorpresas A-Mén es el espectáculo organizado por las cinco religiosas más talentosas de la congregación. Un show musical que presentarán en el Teatro Hidalgo con el objetivo de recaudar el dinero necesario para enterrar, ahora sí, a las cuatro monjas congeladas antes de que la Secretaría de Salud descubra lo que guardan en el congelador y clausure el convento por razones sanitarias.
Para lograrlo, Sor Regina (Oscar Acosta), Sor Amnesia (Diego Medel), Sor Humberta (Eduardo Ibarra), Sor Elizabeth (Juan Torres) y la Hermana Cleo (Enrique Maddox) harán hasta lo imposible por entretener al público, conseguir donativos y, de paso, reclutar a alguna nueva integrante para la congregación.
A través de canciones que recuperan el espíritu de los grandes musicales de antaño, las hermanas nos cuentan la historia de su orden religiosa, sus experiencias personales, las razones que las llevaron a tomar los hábitos y todo aquello que aman de la vida conventual. Sin embargo, aunque son las más talentosas del convento, también son completamente inexpertas sobre un escenario, lo que las llevará a una serie de enredos, accidentes y situaciones absurdas que irán revelando poco a poco la verdad detrás de las hermanas congeladas.
No tengo pruebas, pero tampoco dudas, de que Sorpresas, en cualquiera de sus versiones, es uno de los musicales más queridos por el público chilango. Lo digo porque recuerdo perfectamente ver sus anuncios en televisión cuando era niño, así como las incontables entrevistas que se le hacían al elenco a finales de los noventa. Desde entonces, esta obra, considerada una de las producciones más longevas de Off-Broadway, ha sido montada en múltiples ocasiones en México, tanto en su versión tradicional como en Sorpresas A-Mén.
En esta ocasión, la producción de Juan Torres y la dirección de Ricardo Díaz llevaron Sorpresas A-Mén al Teatro Hidalgo con la intención de ofrecer una temporada relativamente corta. Sin embargo, el cariño del público terminó haciendo de las suyas. Lo que originalmente parecía una breve temporada ya superó los seis meses en cartelera y rebasó las cien representaciones.
Y la verdad es que no resulta difícil entender por qué. Aunque nunca he visto otras versiones de la obra, sí he leído el libreto y me parece que esta adaptación logra conservar todo aquello que hace especial al texto original mientras incorpora referencias y chistes que conectan mucho mejor con el público mexicano actual. Gracias a eso, el musical se siente vigente y fresco a pesar de los años.
Pero además demuestra algo que muchas producciones parecen haber olvidado. Que no hacen falta pantallas gigantes, escenarios monumentales o efectos espectaculares para crear una buena experiencia teatral. Aquí prácticamente no existe una escenografía y todo el peso del espectáculo recae sobre cinco intérpretes. No hay ensamble, no hay grandes cambios de escena ni números multitudinarios. Solo cinco monjas cantando y bailando como si estuvieran decididas a ganar la próxima temporada de La Academia.
Y lo mejor es que el elenco está completamente a la altura del reto. Los cinco actores hacen un gran trabajo tanto en la construcción de sus personajes como en las exigentes partes de canto y baile. Sin embargo, entre todas las hermanas, vale la pena destacar el trabajo de Ricardo Díaz como Sor Amnesia. No solo construye uno de los personajes más divertidos de la obra, sino que además demuestra una capacidad vocal impresionante e incluso logra darle vida a un títere mientras canta, algo mucho más complicado de lo que parece.
Quizá la mayor virtud de Sorpresas A-Mén sea que entiende perfectamente qué tipo de espectáculo quiere ser. No intenta reinventar el teatro musical ni convertirse en una reflexión profunda sobre la fe. Lo que busca es hacer reír, entretener y lograr que el público salga del teatro con una sonrisa. Y lo consigue con una facilidad envidiable.
En una época donde muchas producciones parecen obsesionadas con ser cada vez más grandes, más espectaculares o más complejas, resulta refrescante encontrarse con una obra que apuesta por algo tan sencillo como el carisma de sus personajes, el talento de sus intérpretes y una historia completamente disparatada. Porque sí, pocas cosas son tan absurdas como cuatro monjas congeladas junto a un atún. Y pocas cosas son tan divertidas como verlas intentar conseguir el dinero para enterrarlas.
Datos Generales
Lugar: Teatro Hidalgo – Av. Hidalgo #23, Centro Histórico, Colonia Guerrero, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: $605 y $741 pesos
Funciones: Viernes 20:30 hrs., sábados 18:00 y 20:30 hrs. y domingos 18:00 hrs.
Fecha de la temporada: Hasta el 30 de agosto, 2026.
Dramaturgia: Dan Goggin
Dirección: Ricardo Díaz
Actuaciones: Oscar Acosta, Ricardo Díaz, Eduardo Ibarra, Enrique Maddox y Juan Torres


Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.