Cuando pensamos en cerveza, solemos pensar en malta, lúpulo, levadura y quizá en el tipo de vaso donde vamos a servirla. El agua suele quedar fuera de la conversación, aunque representa entre 90 y 95% de la bebida y participa prácticamente en todas las etapas de su elaboración.

En el marco del Día Internacional de la Cerveza, celebrado el 7 de agosto, Ecolab puso sobre la mesa uno de los principales desafíos de la industria cervecera: hacer un uso más eficiente del agua en un momento en que la disponibilidad de este recurso enfrenta una presión creciente.

La cantidad de agua utilizada varía según la planta y sus procesos. A nivel mundial, producir un litro de cerveza requiere entre 3 y 7 litros de agua, de acuerdo con la información proporcionada por la empresa.

El agua está presente en casi todo el proceso de elaboración de cerveza

El líquido que termina dentro de una botella o una lata representa apenas una parte del agua utilizada durante la fabricación. El recurso interviene en procesos como el macerado, el enfriamiento, la generación de vapor y la limpieza y desinfección de los equipos.

La eficiencia de cada planta, por lo tanto, tiene una relación directa con la cantidad de agua necesaria para producir cerveza.

México tiene particular relevancia dentro de esta industria. El país ocupa el primer lugar mundial como exportador de cerveza y se encuentra entre los principales productores internacionales. Ese volumen de producción también convierte a las cerveceras mexicanas en un espacio importante para desarrollar tecnologías capaces de reducir el consumo de agua.

Jesús Riezco, director de la división de Alimentos y Bebidas para Ecolab México, señala que el agua debe entenderse como un elemento que influye en toda la operación, no únicamente como uno de los ingredientes de la bebida.

Una planta mexicana ya produce cerveza con 1.68 litros de agua

La cifra de entre tres y siete litros por cada litro de cerveza no es una regla inamovible. Existen plantas que han conseguido reducir considerablemente su consumo mediante mejoras en sus procesos.

De acuerdo con Ecolab, actualmente hay instalaciones en México capaces de producir un litro de cerveza utilizando 1.68 litros de agua, considerado por la empresa un récord de eficiencia hídrica para el sector.

La reducción tiene un efecto considerable cuando se lleva a una producción industrial. Pasar de un consumo de 2.3 a 1.68 litros por cada litro de cerveza representa un ahorro de 0.62 litros por litro producido, equivalente a una reducción cercana al 27%.

En una planta que fabrique mil millones de litros de cerveza al año, el ahorro alcanzaría aproximadamente 620 millones de litros de agua, una cantidad equivalente a llenar unas 248 albercas olímpicas.

La tecnología ayuda a detectar dónde se puede ahorrar agua

Una de las herramientas que está utilizando la industria para reducir este consumo es la digitalización. Los sistemas de monitoreo en tiempo real permiten conocer cómo circula el agua dentro de una planta y detectar procesos donde puede utilizarse de manera más eficiente.

La analítica avanzada, la automatización y otras tecnologías también pueden ayudar a optimizar las operaciones de limpieza y mantener los estándares de calidad e inocuidad.

La lógica es relativamente sencilla. Si una planta puede saber con precisión cuánto consume, dónde lo consume y en qué momento, también puede identificar dónde existen oportunidades para reducir ese gasto sin alterar la calidad de la cerveza.

“Cada litro que logramos optimizar representa un beneficio para el negocio y para el medio ambiente”, explica Riezco.

El reto hídrico también cambia la manera de producir cerveza

La discusión sobre el agua adquiere una dimensión particular en México debido al peso que tiene la industria cervecera en el mercado internacional. Reducir el consumo no implica únicamente una cuestión ambiental, también puede convertirse en un factor relacionado con la eficiencia y la continuidad de las operaciones.

Los resultados reportados por Ecolab ofrecen una referencia del tamaño que pueden alcanzar estas estrategias. Durante 2025, la compañía señala haber ayudado a sus clientes a conservar más de 245 mil millones de galones de agua a nivel mundial, volumen que estima equivalente al consumo anual de agua potable de aproximadamente 849 millones de personas.

También reportó que sus soluciones contribuyeron a generar 12.9 mil millones de dólares en valor para sus clientes y a evitar la emisión de 4.7 millones de toneladas métricas de gases de efecto invernadero.

La cerveza seguirá teniendo como protagonistas a la malta, el lúpulo y la levadura, pero detrás de cada botella existe un proceso industrial donde el agua aparece prácticamente en todas partes. En una industria que produce millones de litros cada año, conseguir que cada uno requiera menos agua puede terminar siendo tan importante como perfeccionar la receta.