La décima edición del Abierto de Diseño CDMX tendrá un invitado inédito. Del 25 de septiembre al 4 de octubre de 2026, Costa Rica participará por primera vez como país invitado del festival, con un pabellón que reunirá propuestas de diseño contemporáneo relacionadas con sus materiales, comunidades, biodiversidad y tradiciones.

El festival tendrá como sede principal al Centro Nacional de las Artes (Cenart) y extenderá su programación hacia distintos puntos de la Ciudad de México, incluida la Ruta de la Amistad. La edición estará atravesada por el tema Futuros, una invitación a pensar cómo queremos vivir y qué papel puede desempeñar el diseño frente a los cambios que ya están transformando nuestro entorno.

Desde su creación en 2013, el Abierto ha reunido proyectos de distintas disciplinas y generaciones, convirtiendo espacios culturales y públicos de la capital en lugares para conocer procesos, objetos e ideas alrededor del diseño.

Costa Rica presenta su diseño contemporáneo en el Cenart

El pabellón costarricense estará instalado en la Plaza Legorreta del Cenart y llevará por título Costa Rica. Diseñar el futuro sin perder de vista el origen.

La propuesta será presentada por Esencial COSTA RICA y tendrá la curaduría de la Semana de Diseño de Costa Rica (SDCR). El recorrido reunirá proyectos de arquitectura del paisaje, diseño de producto, gráfica, ilustración, joyería, gastronomía y prácticas colaborativas.

Uno de los puntos de interés de la selección está en la relación entre diseño y territorio. Algunas propuestas recuperan técnicas tradicionales y conocimientos artesanales; otras exploran los vínculos entre las ciudades y sus ecosistemas, la reutilización de materiales o la conservación de especies y espacios naturales.

El pabellón también permitirá acercarse a una escena creativa que trabaja con comunidades artesanales y que incorpora preocupaciones ambientales a objetos, imágenes, alimentos y espacios.

Artesanía, biodiversidad y materiales locales

Entre los proyectos participantes se encuentra All Be Design, de José Pablo Alvarado, que colabora con comunidades artesanales indígenas para desarrollar productos donde conviven técnicas tradicionales y diseño contemporáneo.

Autóctono, de Álvaro Núñez, trabaja también a partir del encuentro entre diseño y conocimientos artesanales de pueblos indígenas. CRUDA, de Pamela Hernández, explora la relación entre vestimenta, cuerpo y entorno mediante materiales rescatados.

La biodiversidad costarricense aparece en proyectos como Entropía, de María José Rodríguez, que desarrolla ilustraciones y patrones inspirados en especies botánicas, y NIDO, de MMM (María Méndez), que reutiliza jícaras descartadas para crear espacios de nidificación para aves en zonas urbanas.

También participa Juli Bolaños-Durman, quien reinterpreta objetos tradicionales como la tinaja de barro mediante nuevas formas de uso y vidrio reutilizado.

El vínculo con los materiales y los procesos constructivos está presente en Obra Gris Objetos, de Oscar Ruiz-Schmith, mientras que PACTO, de Danilo Coto, trabaja piezas de cuero elaboradas a mano con técnicas tradicionales. Uno de sus trabajos llegó incluso a la pantalla grande como el maletín utilizado por Brad Pitt en una película.

Diseño gráfico y gastronomía también forman parte del pabellón

La selección costarricense no se limita al mobiliario o los objetos. El diseño gráfico aparece en proyectos como Debut, de Jorge Espinoza, que cruza basquetbol y comunicación visual, así como en las propuestas de Tomo 77 y José Alberto Hernández, vinculadas con preocupaciones sociales y ecológicas.

Holalola, de Priscilla Aguirre, retrata escenas y costumbres de la vida cotidiana de Costa Rica, mientras que Sipidipi, de Esteban López, dirige la mirada hacia la vida silvestre y el entorno.

La gastronomía también forma parte del diálogo. Silvestre y Sikwa presentan propuestas en las que los objetos contribuyen a contar historias relacionadas con ingredientes, tradiciones e identidad.

A ellos se suma Pez Cocinado, de Viviana Araya-Gamboa, cuya cerámica recupera especies marinas y pone atención en su conservación. Plinc reinterpreta el tradicional chorreador de café, acompañado por Boca Negra, una propuesta de café de especialidad con una identidad gráfica propia.

También participan Pampa, vinculada al diseño textil y la producción local, y VIDA, estudio de arquitectura de paisaje y diseño que desarrolla proyectos urbanos relacionados con las personas, sus comunidades y el entorno.

Un premio para el diseño sostenible

La participación de Costa Rica incluirá el Premio al Diseño Sostenible, que reconocerá al proyecto considerado más sostenible dentro de la décima edición del Abierto de Diseño CDMX.

Los criterios serán definidos por Costa Rica y el festival y tomarán en cuenta la sostenibilidad de los materiales y procesos, el impacto ambiental y la visión de futuro de cada propuesta.

El reconocimiento contempla un viaje doble a Costa Rica, otorgado por Viajes El Corte Inglés, para conocer proyectos y experiencias vinculados con diseño, biodiversidad e innovación sostenible. El proyecto ganador también recibirá difusión a través de los canales del festival y sus medios de comunicación.

El premio plantea así otra conexión entre ambas escenas creativas, utilizando la sostenibilidad como punto de encuentro para hablar de los materiales, el territorio y las formas en que el diseño puede responder a los cambios ambientales.

El Abierto de Diseño CDMX expande su recorrido por la ciudad

Aunque el Cenart concentrará buena parte de las actividades, la décima edición llevará proyectos a otros espacios de la capital. El festival contempla la participación de museos, estudios, talleres y espacios independientes, además de su conexión con la Ruta de la Amistad.

El programa estará articulado alrededor de Futuros, una temática que atraviesa preguntas relacionadas con los ecosistemas, la alimentación, la movilidad, la equidad, la diversidad, la inclusión, la accesibilidad, la seguridad y los cuidados.

Así, el Abierto llega a su décima edición manteniendo una de sus características principales: acercar el diseño a distintos públicos y mostrarlo como una práctica que ocurre en museos y galerías, pero también en talleres, escuelas, espacios públicos y comunidades.

El pabellón de Costa Rica podrá visitarse en la Plaza Legorreta del Cenart del 25 de septiembre al 4 de octubre de 2026, como parte de un festival que este año plantea una pregunta tan amplia como necesaria: cómo diseñar el futuro sin perder de vista aquello que ya forma parte de nuestra historia.