En México existen más de nueve millones y medio de personas que viven con algún tipo de discapacidad motriz, visual, auditiva o cognitiva. Aproximadamente el 7% de la población nacional vive con algún tipo de discapacidad y, aun así, vivimos en una sociedad hostil que no solo las invisibiliza, sino que también hace lo posible para hacerles la vida imposible.
Las calles no tienen rampas para sillas de ruedas, y las pocas que hay suelen ser obstruidas por cochistas que creen que son lugar de estacionamiento; no existe suficiente señalización táctil ni semáforos con alerta auditiva para las personas con baja o nula visión; únicamente existen 40 intérpretes de Lengua de Señas en el país; no somos empáticos o empáticas con las personas con movilidad reducida que suben al transporte público e incluso nos adueñamos de los asientos exclusivos; etcétera, etcétera, etcétera.

También nos enseñaron a no ver a las personas con discapacidad y a infantilizarlas a la menor provocación. Y, por si fuera poco, las empresas en México no están dispuestas a emplear a personas con discapacidad. De hecho, solo el 1.9% de las empresas emplea a personas con discapacidad, lo que hace que solo el 20% de ellas pueda tener un empleo y, de esas pocas, solo el 25% de los empleos sean formales.
Pero, a pesar de todas las barreras que les hemos impuesto, las personas con discapacidad son igual, e incluso más, capaces que todas las demás personas. Y, como prueba de ello, está el hecho de que, mientras que las delegaciones olímpicas mexicanas han conseguido solo 79 medallas, los equipos paralímpicos llevan más de 300.

Por otro lado, debes saber que el 83.33% de las discapacidades son adquiridas tras un accidente, una enfermedad y, sí, la edad. Y es que, con la edad, vamos perdiendo muchas de las capacidades motrices, auditivas, visuales y cognitivas. Así que, eventualmente, podremos padecer alguna discapacidad.
Y tendremos que vivir con discapacidad en un mundo hostil que no piensa en la discapacidad. Por lo mismo, tenemos que empezar a cambiar la mentalidad y hacer lo posible para que la sociedad se vuelva inclusiva. Y no me refiero a cumplir con la cuota de aparente inclusión de los gobiernos y empresas, me refiero a una inclusión real en la que las personas con discapacidad, las personas de la tercera edad, las mujeres embarazadas y todo el mundo tengan los mismos derechos y vivan sin obstáculos físicos y metafóricos.
Necesitamos una sociedad que no deje a nadie fuera.

Tomando esto en cuenta, KidZania decidió crear EmpatiZate, una experiencia interactiva con la que todas y todos podemos ponernos en los zapatos de las personas que viven con discapacidad, aprender y descubrir nuevas formas de entender y vivir nuestro mundo de una forma más empática.
¿Qué es EmpatiZate de KidZania?
Es una experiencia inmersiva nocturna que nos invita a disfrutar de KidZania, pero con todo tipo de limitaciones, principalmente visuales y motrices. En las noches de EmpatiZate podrás disfrutar de 60 experiencias diferentes que te ayudarán a entender y empatizar con las discapacidades.
Podrás recorrer la mini ciudad en silla de ruedas o a ciegas, pintar con los pies o la boca, realizar todo tipo de actividades con los brazos inmovilizados o sin poder ver, sentir el peso del embarazo o saber lo que es vivir y realizar actividades cuando tu cuerpo realiza movimientos involuntarios. Sí, tienen simuladores de movimientos involuntarios.

Imagínate hacer un Gansito a ciegas, tener que realizar una pintura sin manos o jugar Jenga mientras tus manos se mueven como si tuvieras Párkinson. Son solo algunas de las actividades que podrás realizar en EmpatiZate de KidZania.
Pero eso no es todo. Uno de los principales puntos de EmpatiZate es que busca generar empatía con la baja o nula visión. Por lo mismo, podrás reservar actividades a ciegas que incluyen preparar tu hamburguesa Big Mac, hacer una pizza, vivir una experiencia gourmet a ciegas, participar en una cata de vinos y otra de cervezas con su maridaje, enrollar un sushi, preparar una crepa o hacer carajillos y margaritas.
Todo sin poder ver absolutamente nada.

Eso sí, todas estas últimas actividades tendrás que reservarlas previamente y tienen un horario específico, así que no olvides reservarlas al comprar tus boletos.
¿Cuándo, cómo y dónde puedo vivir EmpatiZate de KidZania?
Por el momento, EmpatiZate es una experiencia exclusiva de KidZania Santa Fe y puedes vivirla del 4 al 26 de septiembre, de jueves a sábado, de 19 a 23 horas.
Los boletos los podrás comprar en Fever (dando clic aquí) y cuestan $499 pesos. Eso sí, las actividades con reservación tienen un costo extra y podrás comprarlas junto con tus boletos o directamente en taquilla.
Y, si quieres que tu empresa o equipo de trabajo realicen una actividad de Team Building mientras empatizan con las discapacidades, las personas adultas mayores y las mujeres embarazadas, KidZania también ofrece una experiencia empresarial que incluye diagnóstico de empatía, la experiencia de EmpatiZate guiada para el grupo, charlas con expertos y retroalimentación.

Un poco más sobre EmpatiZate y KidZania
Por el momento, EmpatiZate es una experiencia exclusiva de KidZania Santa Fe, pero se planea llevarla a todos los KidZania del mundo.
KidZania es una empresa nacida en México que actualmente cuenta con 26 unidades en 22 países.
El 10% de la fuerza laboral de KidZania está conformado por personas que viven con algún tipo de discapacidad.
Este año, la empresa cumple 28 años de existencia.

EmpatiZate no solo es una experiencia divertida, también es una experiencia educativa e interesante. Vivir durante unas horas con ciertas limitaciones puede ayudarnos a darnos cuenta de algo que normalmente ignoramos porque no forma parte de nuestra vida cotidiana. Una rampa bloqueada, un semáforo que no emite una alerta sonora o un asiento ocupado en el transporte público pueden parecer detalles pequeños para quien no los necesita, pero para otras personas pueden convertirse en un obstáculo enorme.
EmpatiZate no va a solucionar las barreras que existen para las personas con discapacidad, evidentemente. Pero quizá sí puede servir para empezar una conversación y, sobre todo, para que algunas personas comiencen a mirar de otra manera aquello que normalmente prefieren no ver. Y, con el tiempo, lograr que la sociedad y los gobiernos se vuelvan más empáticos ante la discapacidad, las divergencias y el mundo en general.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.