Una enfermedad grave puede cambiar la vida de una familia en cuestión de semanas. Al diagnóstico se suman consultas, medicamentos, tratamientos, traslados y cuidados que, dependiendo de cada caso, pueden representar un gasto imposible de asumir para un solo hogar.

En la Ciudad de México, dos familias atraviesan actualmente situaciones distintas, pero comparten una preocupación parecida. Una de ellas necesita reunir dinero para que Elia Echeverría Arjonilla, conocida como Eli, pueda continuar con un nuevo tratamiento contra el cáncer de mama metastásico. La otra intenta cubrir los cuidados que requiere una mujer que, después de una cirugía de fémur, perdió la posibilidad de volver a caminar.

Ambas familias han recurrido a campañas de donación para enfrentar los gastos.

Eli necesita un nuevo tratamiento después de nueve años con cáncer de mama

Elia Echeverría Arjonilla tiene 52 años, es profesora e investigadora de una universidad pública en Ciudad de México y madre de Eugenia, de 13 años.

Su historia con el cáncer de mama comenzó en 2016. Después de recibir tratamiento, pudo recuperar su salud y continuar con su vida profesional mientras acompañaba el crecimiento de su hija. En 2023, sin embargo, la enfermedad hizo metástasis.

Ahora enfrenta una nueva etapa. De acuerdo con la información proporcionada por sus familiares y amigos, algunas zonas de la enfermedad dejaron de responder adecuadamente al tratamiento que recibía y sus médicos indicaron comenzar un nuevo esquema de 12 ciclos de quimioterapia durante los próximos tres meses.

El costo estimado del tratamiento es de 1 millón 50 mil pesos. Eli ya agotó la cobertura de su seguro de gastos médicos mayores. Aunque tiene acceso a los servicios del ISSSTE debido a su trabajo como profesora, sus seres queridos señalan que el medicamento específico que necesita no está disponible en esa institución.

“Quienes conocemos a Eli sabemos de su generosidad, su valentía y su amor por la vida. Sabemos también cuánto significa para ella seguir acompañando a Eugenia en cada paso de su crecimiento”, escribieron Gerardo Tamayo y Adriana Sánchez, amigos de Elia, en la campaña de recaudación.

La colecta, llamada “Ayudemos a Eli a seguir acompañando a Eugenia”, tiene una meta de 1 millón 50 mil pesos en 90 días. Hasta el momento de la información proporcionada para esta nota, había reunido 735 mil 128 pesos, poco más del 70% del objetivo.

El cáncer de mama sigue representando un reto para México

La situación de Eli ocurre en un país donde el cáncer de mama continúa teniendo un peso importante entre las causas de muerte de las mujeres. De acuerdo con datos del INEGI citados en información oficial, en 2024 se registraron 8 mil 450 defunciones por cáncer de mama en México.

La atención especializada también ha aumentado. El Instituto Nacional de Cancerología reportó que entre 2018 y 2024 incrementó en 146% el número de personas atendidas por cáncer de mama.

En marzo de 2026, la Secretaría de Salud informó sobre el impulso de un Modelo de Atención Universal de Cáncer de Mama, cuyo objetivo incluye homologar servicios, reducir los tiempos de diagnóstico y garantizar el seguimiento de las pacientes. En esa presentación, el director general del INCan señaló que una paciente puede tardar entre seis y siete meses en iniciar tratamiento, un periodo que puede favorecer la progresión de la enfermedad hacia etapas avanzadas.

El problema, sin embargo, no termina cuando existe un diagnóstico. Para algunas familias, conseguir y mantener un tratamiento puede convertirse también en un desafío económico.

Una cirugía de fémur cambió la vida de otra familia

En la colonia Narvarte, en la alcaldía Benito Juárez, Evelyn y Patricia enfrentan una situación distinta. Su madre fue sometida a una cirugía de fémur que, de acuerdo con sus hijas, resultó exitosa. Después de la intervención, los médicos les informaron que ya no podrá volver a caminar.

La nueva condición implica reorganizar prácticamente toda la vida cotidiana de la familia. Entre las necesidades que ahora deben cubrir están la rehabilitación, los tratamientos paliativos, los traslados y los cuidados especializados. También contemplan la posibilidad de trasladarla a un lugar donde pueda recibir atención profesional durante las 24 horas.

“Nuestra mayor deseo es brindarle la mejor calidad de vida”, expresaron Evelyn y Patricia en su campaña de recaudación.

La situación que atraviesan se relaciona con un desafío que enfrentan cada vez más hogares mexicanos. La Secretaría de Salud, a través del Instituto Nacional de Geriatría, estima que en México hay alrededor de 18 millones de personas en etapa de vejez y que 15% requiere cuidados.

Cuando una persona pierde autonomía, las necesidades pueden extenderse mucho más allá de una consulta médica. Movilidad, higiene, alimentación, medicamentos, rehabilitación y vigilancia constante pueden convertirse en tareas permanentes para las familias.

El costo de una emergencia médica también pesa en los hogares

Los gastos derivados de una enfermedad o una condición de dependencia pueden poner en dificultades las finanzas familiares. Un análisis de México Evalúa realizado con datos de la ENIGH 2024 encontró que 1.11 millones de hogares tuvieron gastos catastróficos en salud durante 2024, es decir, desembolsos que comprometieron una parte importante de su capacidad de pago. La cifra representó un incremento de 64.5% frente a 2018.

El mismo análisis señala que el gasto trimestral promedio de los hogares en salud pasó de 1,135 pesos en 2018 a 1,605 pesos en 2024, un aumento real de 41.4%.

Para una familia que enfrenta una enfermedad compleja, estos gastos pueden acumularse rápidamente. En el caso de Eli, el tratamiento requerido tiene un costo de más de un millón de pesos. Para Evelyn y Patricia, el desafío está relacionado con sostener los cuidados que necesita su madre después de perder la movilidad.

Dos campañas de apoyo para dos familias de Ciudad de México

Evelyn y Patricia lanzaron la campaña “Ayúdanos a darle una mejor calidad de vida” para reunir recursos destinados a rehabilitación, tratamientos paliativos, traslados y cuidados especializados. Según la información proporcionada, hasta el momento había reunido 68 mil 972 pesos, equivalente al 87% de su meta.

En ambos casos, las familias han recurrido también a sus redes personales para difundir las campañas. Para quienes las organizan, compartir la información puede ser tan importante como realizar una aportación económica.

Las dos historias son distintas y responden a circunstancias médicas diferentes. Sin embargo, ambas muestran una realidad que puede aparecer de manera inesperada en cualquier hogar: cuando una persona necesita atención prolongada, el impacto de la enfermedad también alcanza al resto de la familia.

Las campañas pueden consultarse en las siguientes plataformas:

Ayudemos a Eli a seguir acompañando a Eugenia
Campaña de apoyo para Eli

Ayúdanos a darle una mejor calidad de vida
Campaña de apoyo para la madre de Evelyn y Patricia