Hace un año, Sal e Brasa abrió su sucursal de Roma Norte y para celebrar incorporó durante agosto una carne poco habitual en los rodizios de la Ciudad de México: jabalí a las brasas. La propuesta se suma temporalmente a un menú que combina el formato brasileño del churrasco con ingredientes y productos de origen mexicano.

La historia del restaurante comenzó el 16 de septiembre de 2023, cuando el veracruzano Pedro Cotto abrió su primera unidad. Originario de un rancho de la sierra de Los Tuxtlas, Cotto migró a Estados Unidos a los 12 años y comenzó a trabajar en cocinas antes de regresar a México para desarrollar su propio proyecto gastronómico.

Actualmente, Sal e Brasa cuenta con cuatro unidades en Ciudad de México y una quinta propuesta, Gauchinho, de perfil premium, ubicada en San Ángel.

De las pampas brasileñas a la Ciudad de México

El concepto parte del rodizio, un formato de churrasquería brasileña asociado con las pampas y popularizado desde mediados del siglo XX. La dinámica es conocida: los cortes llegan directamente a la mesa en espadas y se sirven conforme se van rebanando.

En Sal e Brasa, este formato incorpora una selección amplia de carnes y algunos productos del mar. Hay hasta 28 tipos de espadas, entre ellas picaña, rib eye, top sirloin, arrachera brasileña, costilla de res, pierna de cordero, pollo, cerdo y embutidos artesanales.

A esa oferta se suman camarones, pulpo a las brasas y ostras Rockefeller. La propuesta también incluye pescados y mariscos frescos dentro del mismo servicio de buffet.

La mesa se complementa con un buffet que reúne pão de queijo, yuca frita, pastas, sushi, ceviches, ensaladas, quesos maduros, jugo de carne, crema de langosta y feijoada, entre otros platos.

Jabalí a las brasas durante agosto

La novedad de la temporada es el jabalí a las brasas, disponible durante agosto tanto en Sal e Brasa como en Gauchinho.

De acuerdo con la información del restaurante, la carne proviene de ranchos mexicanos de crianza controlada y pequeña escala. Para su preparación se utiliza un marinado de la casa con maracuyá y flores de jamaica, ingredientes que aportan notas frutales y ácidas a una carne de sabor más marcado que otras opciones habituales del menú.

La preparación contempla una cocción lenta de varias horas antes de terminar en las brasas. El resultado busca conservar el interior jugoso mientras la piel adquiere una textura crujiente.

El jabalí está incluido dentro del precio del buffet durante esta temporada.

Cuánto cuesta comer en Sal e Brasa

El buffet completo con todas las espadas tiene un precio de $599 por persona, mientras que la opción vegetariana cuesta $385.

Para niños de hasta 1.10 metros, el acceso es gratuito. Quienes midan entre 1.10 y 1.40 metros pagan $299.

Las sucursales de Sal e Brasa se encuentran en:

  • Roma Norte: San Luis Potosí 134
  • Del Valle: Av. Insurgentes Sur 744, WTC
  • Reforma: Río Atoyac 89
  • Coapa: Av. Canal de Miramontes 2802
  • Gauchinho: Av. Insurgentes Sur 2475, San Ángel, Torre Aleph

El concepto se completa con una decoración de inspiración orgánica, cava de vinos y una propuesta de coctelería.

Una historia mexicana detrás del rodizio

Aunque la técnica y el formato remiten directamente a la tradición brasileña del churrasco, el proyecto de Pedro Cotto se ha desarrollado alrededor de productos y proveedores mexicanos. El jabalí de crianza controlada es ahora una de las expresiones más particulares de esa mezcla.

La celebración del primer aniversario de Roma Norte funciona así como un nuevo capítulo para un restaurante que comenzó hace tres años y que ha llevado un formato de origen brasileño a distintas zonas de la capital.